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Martes, 22 de Julio de 2008

Una red singular pero incompleta

Los parques nacionales siguen teniendo carencias, 90 años después de su nacimiento. Los expertos alertan del riesgo de que se desvirtúen los objetivos de conservación frente a un turismo creciente.

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·22/07/2008 - 21:12h

EFE - El río Cares discurre por el interior del Parque Nacional de Picos de Europa.

La figura de parque nacional, que otorga la máxima protección a un espacio natural, nació hace 90 años en España. Concretamente, el 22 de julio de 1918, las Cortes aprobaban la ley de creación del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. Y casi un mes después, el 16 de agosto, se le unía el Parque Nacional de Ordesa.

La futura Red de Parques Nacionales comenzaba un lento caminar, ya que, hasta mediados de los 50, no aumentó el número de parajes que merecían esa categoría. Hoy son 14 los espacios incluidos. En los criterios iniciales para portegerlos predominaron la singularidad y el paisaje, ya que tanto los dos primeros como los tres siguientes (Teide, Caldera de Taburiente y Aigüestortes) era ecosistemas de montaña y emblemáticos. Los criterios de conservación de biodiversidad estaban en un segundo plano.

Los investigadores Juan Carlos Moreno, de la Universidad Autónoma de Madrid, y Miguel Araújo y Jorge Lobo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), concluyeron en un estudio publicado en 2007 en Conservation Biology, que la red de parques presenta carencias en la representatividad de diversidad de especies y que anfibios, reptiles, aves y coníferas, son los grandes olvidados. "Son todos los que están, pero no están todos los que deberían estar", afirma el director de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Bird Life), Alejandro Sánchez. Entre los grandes ausentes destacan los ecosistemas marinos y los esteparios y desérticos. Un estudio, encargado por el anterior equipo del Ministerio de Medio Ambiente, sobre las zonas susceptibles de ser incluidas en la Red, proponía Cabo de Gata, la montaña submarina del Banco de Galicia y Fuerteventura.

La actual red de parques nacionales sólo incluye el 0,7% del territorio nacional y desde SEO/Bird Life se propone la inclusión del Archipiélago Chinijo, Cazorla, Gredos, los Alcornocales, la Serranía de Cuenca o Somiedo, entre otros, para que haya una representatividad de ecosistemas y se protejan especies endémicas. Theo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción, también considera que la red es incompleta e incluye al desierto de Monegros, como candidato, "aunque parece que el Gobierno autonómico tiene otros intereses".

Vaivenes legales

En 1957, la Ley de Montes estableció los artículos que definían los parques nacionales, y los factores ecológicos empezaron a tener más importancia en la elección de los enclaves, frente a los criterios históricos y paisajísticos. El periplo legal de los parques ha tenido diversos tropezones, y mientras en 1989 la Ley de Conservación de los Espacios Naturales decía que la gestión de los parques recaía en la Administración Central del Estado y en las comunidades autónomas, en 2004, el Tribunal Constitucional sentenció que eran las comunidades autónomas las que tenía la competencia exclusiva en la gestión. El riesgo de que en cada parque primaran unos criterios (turísticos frente a conservacionistas) preocupó a muchos expertos.

Oberhuber destaca la situación especial de Picos de Europa, un parque repartido entre tres comunidades, y donde existe el riesgo de que se aprueben tres guarderías de vigilancia, tres planes de gestión y haya tres directores. El parque donde comenzó todo es hoy una de las patatas calientes del futuro de la Red. Para los especialistas es fundamental que todos los parques tengan el mismo modelo de gestión, "porque si no se garantiza la unidad de gestión se lanzaría un torpedo sobre la línea de flotación de la red", dice Oberhuber.

Cada año, más de 10 millones de turistas visitan los parques nacionales, y si estas entradas no están reguladas pueden conllevar daños a la biodiversidad. Ecologistas en Acción ha pedido al Ministerio que elabore un estudio sobre la capacidad de cada uno de los parques, para conocer la cantidad de visitantes que puede albergar.

La red de parques españoles ha conseguido un prestigio internacional y es una de las mejor valoradas de Europa. Sin embargo, el futuro de la Red no está exento de riesgos. La transferencia de la gestión a las comunidades autónomas puede conllevar disparidad en las medidas de conservación y en las inversiones. Desde el año 2004, sólo cuatro parques han sido transferidos: Sierra Nevada y Doñana (Andalucía), Ordesa y Monte Perdido (Aragón) y Aigüestortes y Estany de Sant Muarici (Catalunya).

"Los 14 parques no están a la misma altura en planes de conservación ni inversiones, la situación es muy irregular", apunta el director de SEO/Bird Life. Así, Tablas de Daimiel, situada precisamente en el corazón de La Mancha Húmeda, presenta graves problemas por falta de agua, debido a la sobreexplotación del acuífero 23 que debería llenar sus lagunas. El Plan del Alto Guadiana prevé soluciones como la compra de terrenos de regadíos para dar agua al parque. "Como parque está en la UVI, ahora nadie lo declararía, pero hay que rescatarlo", añade Sánchez.

En el futuro más o menos cercano se prevé la declaración del Parque Nacional de Guadarrama, sobre el que Oberhuber exige que se prohiba la caza y se cumpla la ley, y si no,"mejor que no se cree".

Criterios unitarios para una red nacional

Eduardo Martínez de Pisón, catedrático de Geografía, narra el nacimiento de los parques

Hace 90 años se declararon los dos primeros parques nacionales en España: Covadonga y Ordesa. Ambos aportan dos visiones complementarias y de ahí su importancia en la declaración casi conjunta relata Eduardo Martínez de Pisón, catedrático de Geografía Física y buen conocedor de estos espacios. “Ambos son parques montañosos, norteños y vinculados a la caza. En Picos se cazaba rebeco; en Ordesa el bucardo. En Picos, el paisaje es de cumbres; en Ordesa, de valles. En Picos, se aúna lo sublime; en Ordesa, lo pintoresco y ameno”, cuenta. El entonces Parque Nacional de la Montaña de Covadonga ostentaba. además. connotaciones históricas y religiosas. Uno y otro, Picos y Ordesa, son complementarios,

La declaración de Covadonga tiene como curiosidad que se escogió sólo para su protección el macizo occidental, y no el central ni el oriental. El macizo occidental era un destino turístico de principios del siglo XX, para montañeros, mientras que el macizo central era un coto real para caza vigilada, y el oriental era una zona para la explotación minera, rememora el catedrático. El parque de Picos de Europa ha pasado por tres fases, según Martínez de Pisón: una primera escénica, de la grandeza de las cumbres, una segunda en la que predominaron los criterios ecológicos, en los 80 y 90; y una tercera, de futuro, más paisajística, en la que habrá una visión integradora de los elementos de la naturaleza y el hombre, porque hay núcleos de población dentro del parque.

La situación de la red de parques nacionales en el siglo XXI estaría mejor “si el Estado tuviera más gestión”, considera el profesor de la UAM. La sentencia del Tribunal Constitucional que deja su gestión en manos de als comunidades no ha favorecido a los parques, porque el sentido de la red es que esté bien trabada y bien construida, “y no que se deshilache”. Un ejemplo es, precisamente, Picos de Europa, parque situado en tres autonomías. “Es necesario que haya una institución suprautonómica, porque la naturaleza misma no entiende de fronteras. La gestión debe ser de corte naturalista, con criterios unitarios. Es necesario que todos los parques cuenten con un plan común y que el actual Ministerio de Medio Ambiente tenga más entidad y más capacidad de gestión”, concluye.

Claves

1. Qué deben tener

Los parques nacionales son lugares de alto valor natural y cultural, poco alterados por la actividad humana.

2. Declaración

El Parlamento de la comunidad autónoma debe aprobar la propuesta de creación, que luego será sometida a votación en el Congreso de los Diputados y el Senado, y ratificada por el Consejo de Ministros.

3. Características

Debe ser representativo del sistema natural y tener una extensión adecuada para asegurar el funcionamiento de los procesos ecológicos. Además, el territorio debe ser continuo, sin fragmentaciones que rompan la armonía de los ecosistemas, no debe incluir núcleos urbanos y deber estar rodeado por una zona periférica de protección.

4. Catorce espacios

Son 14 los parques nacionales. El último, Monfragüe, se declaró el año pasado, al igual que la ley de Patrimonio Natural. 

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