Archivo de Público
Lunes, 21 de Julio de 2008

El PSOE apuesta por afrontar la crisis sin recortes sociales

Blanco defiende las políticas progresistas: "No aceptaremos las recetas de la vieja derecha"

LUIS CALVO ·21/07/2008 - 23:10h

"No aceptaremos las recetas de la vieja derecha". La rueda de prensa ayer del número dos socialista, José Blanco, fue una reivindicación clara de las políticas sociales del partido. Minutos antes, la primera reunión "con contenido" de la nueva Ejecutiva del PSOE había repasado los últimos tres meses de Gobierno. Se cumplían cien días y era momento de hacer balance.

Apenas hubo autocrítica, ni en política económica. Blanco repasó las medidas del Ejecutivo para hacer frente a la crisis. Según el vicesecretario, los socialistas vigilan el curso de la economía desde antes de las elecciones. Para reforzar la idea enumeró una decena de ejemplos: el diálogo social, las inversiones, las iniciativas relacionadas con el precio de los carburantes o los 400 euros.

Pero -matizó- "hacer frente a los problemas" no implica renunciar a un programa progresista. Ambas metas no son opuestas sino complementarios. En la reunión de la Ejecutiva se insistió en que la medidas sociales son también una herramienta capaz de afrontar la situación económica y producir confianza.

La crisis, coartada del PP

En esa misma línea, Blanco acusó al PP de utilizar la crisis como "coartada" para imponer su ideas. Los socialistas no están dispuestos. En la reunión se recalcó que el Gobierno protegerá a los trabajadores. El vicesecretario fue contundente: "No aceptaremos un recorte de las prestaciones, la disminución de la inversión, ni nada que tenga consecuencias sobre los más vulnerables".

Lo del PP -continuó Blanco- "es la cuadratura del círculo". Por un lado, quieren reducir la inversión, mientras, por el otro, exigen que el AVE llegue a todas las capitales de provincia, explicó. En todo caso, aseguró, el principal acuerdo que el PSOE busca no es con el PP sino con los agentes sociales, patronal y sindicatos.

Otro tema ocupó gran parte de la reunión socialista: la financiación. Ante una Ejecutiva compuesta por representantes de casi todas las autonomías, Zapatero trató de desdramatizar. El futuro modelo, concretó, será similar al actual, solo que con más dinero para repartir. Sólo Miquel Iceta, del PSC, tomó la palabra para reiterar las críticas ya expresadas por el Gobierno catalán.

Blanco, sin embargo, aseguró que el Gobierno ha cumplido sus compromisos. Ya existe un esbozo del plan sobre la mesa y será hoy, en el Consejo de Política Fiscal, cuando empiece a "concretarse". En todo caso, el número dos socialistas confió en que para el 9 de agosto, fecha límite fijada en el Estatut de Catalunya, exista ya un planteamiento en firme.

El dirigente socialista no se resistió a responder a la críticas que Rajoy había hecho a primera hora de la mañana. El líder del PP aseguró que, tras cien días de inactividad del Gobierno, no había nada que celebrar. Quizá, -aventuró Blanco- es que Rajoy ha tenido que atender a las crisis de su partido y no ha podido ver "las medidas".

En todo caso, deseó que Rajoy "pase de la conspiración, supere la desesperación y abandone la crispación". Para ello, la primera oportunidad será mañana, cuando el líder de la oposición se reúna con el presidente de Gobierno. Será el primero en pasar por la Moncloa, pero no él único. Durante la próxima semana, Zapatero recibirá uno por uno a todos los portavoces parlamentarios.