Archivo de Público
Lunes, 21 de Julio de 2008

Kate y Gerry McCann no se dan por vencidos

La Fiscalía portuguesa archiva el caso Madeleine y levantan la condición de sospechosos a los padres de la niña desaparecida  

LOURDES GÓMEZ / AGENCIAS ·21/07/2008 - 21:53h

 

Con alivio pero sin humor para celebraciones reaccionaron Kate y Gerry McCann al levantamiento de su condición como sospechosos de la desaparición de su hija, el 3 de mayo de 2007. La pareja no ha perdido la esperanza de encontrar con vida a Madeleine y, de acuerdo con su portavoz Clarence Mitchell, tampoco da por cerrada su propia investigación privada. Los McCann confían en descubrir alguna pista en los documentos policiales a los que tendrán acceso ahora que las autoridades han decidido archivar el caso.

Así lo expresó el matrimonio en su breve comparecencia en la noche de ayer. Para los McCann, la declaración de "sospechosos" tuvo consecuencias negativas en la búsqueda de su hija. "Fue devastador", afirmó Kate mientras contenía las lágrimas. "Es dificil describir la total desesperanza (que sentimos) al ser nombrados sospechosos en la desaparición de nuestra hija", añadió.

Los McCann no se dan por vencidos ni pierden la esperanza de encontrar viva a su hija mayor.  "La búsqueda continua", alertó Kate con absoluta firmeza en un hotel a corta distancia del hogar familiar, en el pueblo inglés de Rothley. El anuncio oficial de la Procuraduría General de la República, la Fiscalía lusa, se realizó mediante un escueto comunicado en el que se reconocía que "no se han obtenido pruebas de la práctica de delito alguno" tanto por parte de los progenitores de Maddie como del tercer sospechoso del caso, el británico Robert Murat, que vivía en una casa cercana al lugar donde dormía la niña.

Caso escabroso

Tras esta decisión, los tres imputados pierden la condición de sospechosos que les impuso la justicia portuguesa de acuerdo con una peculiar legislación del país. Esta acusación sirvió en bandeja un caso ideal a los grandes diarios sensacionalistas británicos que posteriormente tuvieron que pagar indemnizaciones de 694.000 a los McCann y 750.000 euros a Murat por difamación.

Pero a pesar del carpetazo oficial al caso, sigue coleando la versión del ex jefe de la investigación, Gonçalo Amaral, que este jueves presenta un libro de 216 páginas titulado Maddie, la verdad de la mentira. Amaral, defensor a ultranza de la tesis de que la niña está muerta y que sus padres se deshicieron del cadáver ha asegurado que la obra contiene "explosivas revelaciones" sobre la investigación. 

Los escasos escrúpulos de los tabloides británicos

Cuando la policía portuguesa nombró a Kate y Gerry McCann “sospechosos” de la desaparición de su hija, en septiembre de 2007, la prensa británica ignoró las estrictas normas sobre investigaciones criminales y acusó a la pareja de “causar la muerte” de la niña y “encubrir” el grave delito. “Dañó su reputación”, recordó ayer su portavoz, Clarence Mitchell.
El basta ya de los McCann llegó por etapas: cartas de advertencia a los medios seguida de acción judicial contra Express Newspapers por mantener el tono agresivo en sus informaciones. “Kate y Gerry son inocentes. No hay ninguna prueba que sostenga la teoría de que causaran la muerte de su hija”, publicaron en portada las cuatro cabeceras del grupo tras disculparse ante el juez, en marzo. La pareja fue indemnizada con 770.000 euros, que destinó a la campaña Find Madeleine. Ayer limpiaron definitivamente su nombre.