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Lunes, 21 de Julio de 2008

Una prueba de fuego para el consenso

Zapatero y Rajoy acuden a la reunión del miércoles con voluntad de acuerdos en Justicia, Economía y terrorismo

PÚBLICO.ES ·21/07/2008 - 11:29h

Zapatero quiere renovar los órganos del poder judicial. Rajoy, una reforma de la administración de Justicia. El presidente del Gobierno pretende hablar del sistema de financiación. El líder de la oposición, de la crisis económica.

La del miércoles es la primera reunión que ambos dirigentes tienen esta legislatura, la única en más de un año, y los dos parecen predispuestos a alcanzar acuerdos y a enterrar la etapa de la crispación.

Líneas de trabajo

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció tras la reunión del pasado Consejo de Ministros que la entrevista del día 23 iba a ser un encuentro con agenda abierta, sin orden del día y "sin condiciones previas". También dejó claro que Zapatero tenía la intención de acordar "líneas de trabajo conjuntas" con Rajoy.

A pesar de todo hay un tema que les enfrenta. La renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Constitucional (TC), que lleva bloqueado más de año y medio por culpa del PP, es una prioridad para los socialistas. Durante esta pasada semana los grupos parlamentarios han estado haciendo esfuerzos para avanzar en una solución. El Gobierno ha aprobado un informe sobre el anteproyecto de ley para implantar la nueva Oficina Judicial.

Y Rajoy se ha mostrado dispuesto a "hablar de todo". Pero, a pesar de ello, el PP se resiste defendiendo que a los ciudadanos lo que les interesa es que funcionen los resortes judiciales, que se proceda a su modernización y se eviten sucesos como el de la niña Mari Luz. Pero además de la justicia, Rajoy le propondrá a Zapatero otros cuatro acuerdos más: uno sobre el modelo territorial, otro sobre política exterior, el de las pensiones y uno para la lucha contra ETA. Lo lleva diciendo desde la campaña electoral y pasado mañana se lo podrá decir a la cara.

La prioridad, la economía

Pero el asunto estrella de los conservadores es la situación económica. Quieren ponerse a disposición del Ejecutivo socialista. Creen que si Zapatero rechazara su contribución sería de una "gran irresponsabilidad".

Parece sin embargo complicado criticar la gestión del Gobierno -como ha venido haciendo este pasado fin de semana la cúpula del PP- y atravesar, dentro de dos días las puertas de la Moncloa, con la mejor de las sonrisas y un paquete de medidas bajo el brazo.

En el umbral le esperará Zapatero dispuesto a comprobar la voluntad de Rajoy de alcanzar consensos. Aunque los ejes giren en torno a estos dos temas, también se hablará de la lucha antiterrorista. El escenario de su última reunión -el 11 de junio de 2007- vino marcada por el fin del alto el fuego decretado por ETA y que permitió empezar a acercar unas posturas irreconciliables durante años.

Ahora, tras la imagen de unidad que ofrecieron ambos después del atentado de Legutiano, podrían profundizar en ese camino. Aunque parece imposible por ahora que se pueda llegar a firmar un nuevo Pacto Antiterrorista, el PP acude abierto al entendimiento.

Está convencido de que "se ha puesto fin a la negociación con ETA". En los últimos días, además, se ha demostrado que Gobierno y oposición caminan de la mano en su respuesta al lehendakari Ibarretxe de modo que los conservadores se muestran satisfechos.

En la agenda también estará la campaña por eliminar de las calles y plazas del País Vasco las placas con nombres de miembros de la banda terrorista y las medidas para evitar que los etarras puedan vivir cerca de sus víctimas al salir de prisión. Parece que, en este tema, las posturas de Gobierno y oposición cada vez están más cerca.