Archivo de Público
Lunes, 21 de Julio de 2008

La justicia portuguesa archiva el caso Madeleine

La Fiscalía ha desestimado la posibilidad de realizar nuevas investigaciones o abrir un juicio por la desaparición de la niña británica

AGENCIAS ·21/07/2008 - 17:34h

EFE - La justicia lusa se pronuncia hoy sobre la desaparición de Madeleine McCann en mayo de 2007.

La justicia lusa se ha pronunciado sobre la desaparición de Madeleine McCann en mayo de 2007 y ha decidido archivar el caso por falta de indicios del paradero de la niña británica. Además ha desetimado la posibilidad de realizar nuevas investigaciones o abrir un juicio.

La Fiscalía portuguesa ha decidido archivar el caso Madeleine por falta de pruebas y levantó la condición de "arguidos" o sospechosos que pesaba sobre Kate y Gerry McCann, padres de la niña británica desaparecida en mayo de 2007.

Un escueto comunicado la Procuraduría General de la República (Fiscalía lusa) informó de que "no se han obtenido pruebas de la práctica de delito alguno" tanto por parte de los progenitores de Madeleine como del tercer sospechoso del caso, el británico Robert Murat.

La investigación sólo podrá ser reabierta por iniciativa del Ministerio Público o por requerimiento de algún interesado, "si surgieran nuevos elementos de prueba que originen diligencias serias, pertinentes y consecuentes", agrega la nota.

Después de que la Policía, sin aparentes progresos, entregó a los fiscales el informe final de sus investigaciones hace tres semanas, las opciones judiciales eran tres: cerrar el caso, ordenar nuevas diligencias e investigaciones o abrir un juicio.

Sin pruebas concluyentes 

Tras 14 meses de labor policial en torno a un caso que dio la vuelta al mundo, la Fiscalía lo cerró con una "solución" que había prometido la semana pasada y que incluye el fin del secreto del sumario, sólo después de que se cumplan diversos plazos y garantías legales.

El contenido de las investigaciones del caso Madeleine no ha sido hecho público hasta ahora, aunque la prensa portuguesa ha difundido algunos supuestos fragmentos de las conclusiones policiales, que revelan la falta de pruebas concluyentes para incriminar a los sospechosos o esclarecer lo que ocurrió con la niña.

Esta semana algunos medios insistieron en que los análisis de ADN de los presuntos restos de sangre y olor a cadáver de Madeleine, que hicieron a la Policía sospechar de los padres, arrojan un grado elevado de certeza pero no llegan al 100% necesario para sostener una acusación.

No obstante revelaciones como ésta, junto a otras muchas informaciones incriminatorias para los padres, fueron difundidas a lo largo del año tanto por medios lusos como británicos sin que fueran jamás confirmadas.

Los McCann y el otro "arguido", el británico Robert Murat, han recibido ya indemnizaciones de 694.000 y 750.000 euros, respectivamente, tras querellarse contra diversos diarios del Reino Unido por difamación.

Por su parte las autoridades policiales y judiciales lusas apenas han emitido tres comunicados y han comentado el caso en un par de entrevistas, en las que siempre subrayaron que las investigaciones no aportaban pruebas concluyentes contra nadie ni aclaraban lo sucedido el 3 de mayo de 2007.

Un misterio sin resolver 

Aquella noche, nueve días antes de su cuarto cumpleaños, Madeleine McCann desapareció del apartamento donde dormía junto a dos hermanos menores, mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano con varios amigos.

Pese a la campaña internacional sin precedentes que se organizó para buscarla, con donaciones de varios millones de euros, la niña nunca fue encontrada y los padres regresaron precipitadamente al Reino Unido en septiembre pasado, cuando la policía los consideró sospechosos de su posible muerte accidental.

Los McCann creen que su hija fue raptada y que las autoridades no deben abandonar su búsqueda

Kate y Gerry McCann, una pareja de médicos británicos muy católicos, han defendido siempre su inocencia y creen que su hija fue raptada y que las autoridades no deben abandonar su búsqueda, pese a ello el caso ha sido cerrado.

El último intento de la Policía portuguesa por aportar luz a las investigaciones fracasó en mayo pasado, cuando no logró realizar una reconstrucción de la noche de los hechos por la negativa a volver a Portugal de algunos de los amigos que acompañaban a los McCann en sus vacaciones en la costa del Algarve, al sur de Portugal.

Tras ese último intento los investigadores lusos, que habían pasado de colaborar estrechamente con los padres a filtrar todo tipo de sospechas sobre ellos, parecieron arrojar la toalla y reconocer que no podían avanzar en sus hipótesis.

Hasta ahora ni el Fiscal General de Portugal, Fernando Pinto Monteiro, ni sus colaboradores habian dado pista alguna sobre su decisión.