Archivo de Público
Domingo, 20 de Julio de 2008

Fernando Alonso, en la peor de sus pesadillas

Partía quinto y acabó undécimo, lejos de la zona de los puntos. La carrera concluyó con la victoria de  Hamilton y el segundo puesto de su compañero Piquet

EP ·20/07/2008 - 15:44h

Alonso trata de adelantar al italiano Jarno Trulli.

El piloto británico Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) fue el más rápido en el Gran Premio de Alemania, décima prueba del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 disputado hoy en el circuito de Hockenheim, por delante de los brasileños Nelsinho Piquet (Renault), que con una estrategia de una parada sorprendió con el primer podio de su carrera, y de Felipe Massa (Ferrari), que acabó tercero.

Por su parte, el español Fernando Alonso (Renault) vivió una auténtica pesadilla sobre el renovado trazado germano y con una mala salida y perdiendo cada una de las batallas que libró en la pista concluyó undécimo, muy lejos de su compañero de escudería y de la zona de puntos.

Con esta victoria, Hamilton, que partía desde la pole y que tuvo que enmendar el flagrante error de estrategia de su equipo, que decidió no realizar el segundo repostaje cuando se encontraba el safety car en pista por un accidente de Timo Glock (Toyota), pasa a liderar el Mundial en solitario, con cuatro puntos de ventaja respecto a Massa y siete sobre Raikkonen, que fue sexto.

Gran victoria

Lo cierto es que la carrera tuvo dos partes claramente diferencidas, una antes del coche de seguridad, que dinamitó por completo una aprueba que hasta el momento era de 'guante blanco' y otra totalmente opuesta después, en la que los duelos y la emoción se extendieron por todas las zonas del circuito.

En esa primera parte, Hamilton fue el claro dominador. El inglés realizó una salida fulgurante y 'volando' sobre la pista metió en apenas unas vueltas más de diez segundos a Massa, que había logrado mantener la segunda plaza desde la que partía en la parrilla.

Precisamente desde la salida ya comenzaban los problemas para Alonso, que tratando de adelantar al italiano Jarno Trulli (Toyota), que salía cuarto, una posición por delante del ovetense, se veía superado primero por el polaco Robert Kubica (BMW Sauber) y después por Raikkonen, muy desapercibido durante toda la prueba.

Tras su primer paso por 'boxes', demasiado pronto en comparación con escuderías inferiores, a priori, a la francesa, Alonso comenzaba a ver muy difícil sumar algún punto y es que Sebastian Vettel (Toro Rosso) y el propio Glock, con una estrategia más larga, superaban también al bicampeón del mundo.

Por arriba, no había novedades y en medio del recital de pilotaje de Hamilton, la atención se centraba en ver quien ocuparía el resto de cajones del podio, a los que aspiraban Massa, Kovalainen (McLaren-Mercedes), Kubica e incluso Raikkonen.

Accidente

Sin embargo, a falta de emoción procedente del cielo --no cayó finalmente ni una gota sobre el circuito alemán--, o del renovado trazado, mucho menos espectacular que el viejo Hockenheim, el accidente de Glock, que rompió el eje de una de sus ruedas traseras, sirvió de auténtico revulsivo.

Con el 'safety car' todavía en pista, todos los 'gallos' se agolparon en el 'pit lane' para realizar su segundo repostaje, todos menos Hamilton, que inexplicablemente continuó en pista, lo que a punto estuvo de costarle el triunfo y es que cuando se retiró el coche de seguridad, el británico no pudo conseguir la ventaja necesaria para que a su salida de 'boxes', tan sólo unas vueltas después, no lo adelantaran Massa e incluso su compañero Kovalainen.

No en vano, el claro error de la escudería anglo-alemana no fue óbice para que el inglés consiguiera la octava victoria de su carrera y la cuarta en esta temporada, tras las cosechadas en Australia, Mónaco y en Gran Bretaña, hace tan sólo quince días, lo que le catapulta al liderato del Mundial.

Para ello, tuvo que adelantar a Kovalainen, a Massa, con una espectacular pasada, y a un sorprendente Piquet, que se había aprovechado del 'safety car', que seguía sin repostar y que todavía lideraba la carrera. Finalmente, el brasileño pudo aguantar segundo hasta el final y consiguió un histórico podio en un Mundial en el que su mejor puesto hasta el momento era la séptima plaza lograda en Francia.

Por detrás, el calvario de Alonso por el circuito germano vivía un nuevo episodio y en esta ocasión era el alemán Nico Rosberg (Williams) el que le pasaba en la enésima batalla perdida por un ya resignado asturiano, que caía hasta la undécima plaza en la que cruzó la línea de meta.

Con esta retrasada posición, Alonso rompe una racha de dos carreras puntuando y lo que es peor, ve como su compañero se lleva la gloria de un podio al que él todavía no ha podido subir en esta temporada. Mientras, Hamilton se perfila como principal favorito al título a falta de ocho carreras para concluir el Mundial, que ya mira hacia Hungría, donde en quince días se vivirá un nuevo capítulo en la lucha por uno de los campeonatos más igualados de los últimos años.