Archivo de Público
Domingo, 20 de Julio de 2008

ETA explosiona cuatro bombas en Laredo y Noja en su ya habitual campaña de verano

Una llamada en nombre de la banda terrorista advirtió a los bomberos de Trápaga (Vizcaya) de la colocación de artefactos explosivos en Cantabria.

VANESSA PI ·20/07/2008 - 15:00h

ETA ha escogid0 las localidades turísticas cántabras de Laredo y Noja para iniciar su campaña de verano. Colocó dos bombas en cada una de estos núcleos costeros, lugar de veraneo de miles de vascos. Sólo una mujer resultó herida leve. Los daños materiales también fueron mínimos.A las 10.45, la Delegación del Gobierno en Cantabria recibió el aviso. Una llamada en nombre de ETA había alertado poco antes a los bomberos de Trápaga de que entre las 12 y las 15 horas estallarían cuatro bombas en Laredo y Noja. Y así fue.

El primer artefacto explotó a las 12.14 horas en la playa de la Salve de Laredo. El explosivo estaba situado junto al muro que separa la playa del paseo marítimo. La playa y los edificios colindantes ya habían sido desalojados. La bomba, de muy baja potencia, sólo rompió parte del muro y cristales de los pisos más cercanos.

Lugares anunciados

Sobre las 13 horas explotó la segunda bomba, en la playa de Ris de Noja, en la que sólo había algunos Tedax inspeccionándola. No hubo daños ni heridos. Una hora más tarde explotó la tercera bomba, en Laredo, a unos 300 metros de la primera. El artefacto estaba situado junto al puesto número dos de socorristas de la playa de la Salvé, en el que no había nadie y que quedó destrozado.

El último artefacto explotó sobre las 14.55 horas en el campo de golf de Noja. Éste había sido desalojado, pero los edificios colindantes no. La bomba estaba colocada en el hoyo número 18. Al explotar, hizo saltar algunas piedras. Una de ellas provocó una herida leve en el hombro de una mujer que comía con su familia en el jardín de su casa, colindante al campo de golf. Su nieta, embarazada, sufrió una crisis nerviosa. Ambas fueron atendidas en el Hospital de Laredo.

Cantabria amaneció con el cielo nublado, chispeaba y las temperaturas máximas rondaban los 23 grados. Eso hizo que las playas no estuvieran lo concurridas que se esperaría un domingo de julio, lo cual facilitó la evacuación de bañistas, según reconoció el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez.

Gobierno y oposición condenaron por igual la última acción de ETA. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, recordó que cada vez transcurre menos tiempo "entre el día en que un malhechor de ETA pone una bomba" y su ingreso en prisión.