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Sábado, 19 de Julio de 2008

Con un claro rumbo progresista

José Antonio Alonso, portavoz del Grupo socialista en el Congreso de los Diputados, hace balance para 'Público' de los cien primeros días de Gobierno

JOSÉ ANTONIO ALONSO ·19/07/2008 - 22:46h

En las recientes elecciones generales del 9 de marzo los ciudadanos renovaron su confianza en el Partido Socialista. Posteriormente, el 11 de abril, José Luis Rodríguez Zapatero era investido presidente del Gobierno de España y poco después comunicaba la composición del nuevo Gobierno. Ha comenzado así la IX Legislatura de la democracia en España de la que, en esta semana que viene, se cumplen, en efecto, sus cien primeros días.

Además de la función legislativa, el Congreso de los Diputados tiene la facultad de control sobre las políticas del Ejecutivo, por lo que su presencia y actividad en la Cámara constituye un medio excelente para valorar su rumbo, el sentido de sus iniciativas.

"El Gabinete ha hecho visible su compromiso por la igualdad entre los hombres y las mujeres"

La primera acción de Gobierno, llevada a cabo por su presidente, fue la propia configuración del mismo. Se trata en este caso de una estructura y un equipo coherentes con los objetivos comprometidos con los españoles, con las grandes líneas del programa electoral incorporadas al discurso de investidura. Junto a las grandes áreas tradicionales del Estado, tales como la seguridad –exterior e interior–, la justicia o la política internacional, el nuevo Gabinete ha hecho visible su compromiso inaplazable por la igualdad, por la igualdad efectiva entre los hombres y las mujeres. La creación de un Ministerio específico así como el nombramiento del primer Gobierno con mayoría de ministras de la historia de España son instrumento y expresión de este propósito.

Modelo económico

Al mismo tiempo, procura responder a la necesidad de avanzar hacia un modelo mejor de crecimiento económico para un país moderno y con ambición de futuro, del peso y la importancia de España. Un modelo más inmerso en la sociedad del conocimiento, menos dependiente de la construcción aunque sin ignorar, por ello, su importancia; con un patrón más basado en el valor añadido de los servicios, en la investigación y en la innovación de nuestras empresas. El nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación y los ajustes, consiguientes o novedosos, de otros departamentos reflejan esta orientación de valor estratégico.

"Es el proyecto que funda nuestra cohesión en el reconocimiento de la diversidad"

El nuevo Gobierno refleja, además, el compromiso con los desafíos de los tiempos que vivimos, como la lucha contra el cambio climático y en favor de un desarrollo sostenible. De ahí la conformación de un gran Ministerio del Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, agrupando competencias en beneficio de una gestión integral de las diversas áreas de nuestro territorio. También la importancia de la inmigración, vinculada a la relación laboral y a una política decidida de integración, se ve reflejada en un departamento ministerial que ha pasado a denominarse de Trabajo e Inmigración.

En estos cien días primeros, las ministras y los ministros han comparecido ante las respectivas comisiones del Congreso para explicar las líneas generales de sus departamentos, para dar cuenta de las primeras medidas, de sus proyectos inmediatos y de los futuros.

También el propio presidente, siguiendo unas pautas de comparecencia en el Parlamento que le han devuelto a éste su posición central en nuestro sistema político, ha intervenido en varias ocasiones, tanto de forma monográfica como en las sesiones de control del Gobierno que tienen lugar cada semana. Pues bien, lo que cualquier observador puede deducir del contenido de todas estas intervenciones es que la dirección política del Gobierno de España, y del Grupo socialista en el que se sustenta, tiene un rumbo claro, un rumbo que renueva y revitaliza el proyecto progresista respaldado por la mayoría de los ciudadanos en marzo de 2004 y refrendado por una mayoría aún más amplia hace poco más de cuatro meses.

Este proyecto tiene unas nítidas señas de identidad. Es el proyecto de los derechos de ciudadanía, de la extensión de las posibilidades efectivas de ejercer la libertad, de realizar las aspiraciones personales sin interferencias arbitrarias, sin discriminaciones, sin condicionamientos morales. Por eso, es el proyecto de la igualdad real entre las mujeres y los hombres.

Pluralismo y diversidad

Es el proyecto para asegurar la convivencia tolerante y respetuosa entre nosotros, combatiendo todas las formas de violencia, empezando por la terrorista, y amparando y protegiendo con plena determinación el rico pluralismo ideológico y religioso –y no religioso– de nuestra sociedad. Es el proyecto que funda nuestra cohesión en el cabal reconocimiento de la diversidad territorial de España.

"Hemos devuelto al Parlamento su posición central en nuestro sistema político"

Es el proyecto de la educación y de la formación, de la investigación y de la innovación: el que quiere hacer descansar en ellas el presente y el futuro de nuestro crecimiento económico y de nuestro bienestar. Es, pues, de nuevo, el socialista, el gran proyecto de la modernización de España, el del fuerte impulso a las infraestructuras. Es el proyecto que hace frente a los nuevos desafíos, como el cambio climático, el que apuesta por el desarrollo sostenible, por el liderazgo en energías renovables, por un desarrollo urbanístico y del territorio racional y respetuoso con el medio ambiente.

Es el proyecto que defiende en el mundo una acción decidida y valiente –porque es inexcusable, porque es inaplazable– para combatir el hambre y la pobreza, para fomentar la cooperación al desarrollo, para prevenir nuevos conflictos, para preservar la paz.

Y es, por supuesto, el socialista, el proyecto de la consolidación y profundización del Estado del Bienestar. El que considera inagotable la aspiración por una mayor equidad social, el que jamás se resigna a la desigualdad, a cualquier forma de marginación.

Grantías sociales

Por eso, el rumbo para afrontar y superar la actual situación de graves y serias dificultades económicas que atravesamos es también un rumbo claro: nunca a costa de los más débiles, nunca a costa de los recortes de los derechos de los trabajadores, nunca a costa de imposiciones que marginen a los agentes sociales. Con austeridad, con reformas que aceleren el cambio de nuestro patrón productivo, y con pleno respeto a nuestros compromisos sociales. Este es el rumbo.

Este es el rumbo que ha marcado ya la acción del Gobierno en estos cien días primeros, el que sale al paso de un país de mayoría social progresista, de mujeres y de hombres libres, como dijo el Presidente en el debate de investidura, seguro de sí mismo y decidido a ganar un futuro que sólo les será dado a quienes –como nosotros– estamos convencidos de sus posibilidades.

JOSÉ ANTONIO ALONSO es portavoz del Grupo socialista en el Congreso de los Diputados.