Archivo de Público
Sábado, 19 de Julio de 2008

El ministro de Defensa francés corrige el tiro en Kabul

París intenta demostrar que los refuerzos no le atan a una espiral de guerra

ANDRES PÉREZ ·19/07/2008 - 21:13h

El ministro francés de Defensa, Hervé Morin, inició ayer una visita a Afganistán, destinada a mejorar las malas relaciones con la cúpula militar gala y a demostrar que el inminente refuerzo de tropas en el país no le compromete en una espiral de guerra.

El viaje de Morin fue decidido el jueves durante una reunión del Consejo de Defensa, presidido por Nicolas Sarkozy, en el marco de los ingentes esfuerzos que despliega ahora el presidente para apaciguar las relaciones con los altos oficiales del Ejército.

Desde entonces, un suceso inesperado ha dado un nuevo relieve a la visita. Dos franceses, miembros de la ONG Acción Contra el Hambre, han sido secuestrados por un grupo de hombres armados en la provincia de Day Kundi, en el centro del país.

Las autoridades de Kabul, así como la célula de crisis diplomática en París, afirman que de momento nada indica que se trate de un secuestro organizado por los talibanes.

Kabul, además, recordó que en el pasado numerosas operaciones de este tipo fueron obra de clanes mafiosos.

No obstante, los talibanes habían multiplicado días atrás las amenazas contra París por su decisión de enviar, antes de finales del verano, un refuerzo de 700 soldados de un regimiento de combate de
paracaidistas.

Refuerzos

Esos comandos vendrán a sumarse al dispositivo de 1.600 franceses ya desplegados en suelo afgano, y cubiertos con fuego aeronaval por otros 600 militares desde Tayikistán o desde buques de guerra en el Océano Indico.

El refuerzo de 700 soldados, que van a desplegarse en la provincia de Kapisa, al este de Kabul, fue la prenda ofrecida por Sarkozy a los norteamericanos en el marco de su recalentamiento de relaciones post Chirac. Para el nuevo presidente francés, Afganistán es un terreno propicio para su acercamiento a Washington y la OTAN.

Pero la opinión francesa, desfavorable al incremento de tropas y la cúpula militar, que se ha declarado contraria a “la lógica borreguil de la participación obligatoria” en operaciones exteriores, han complicado el giro.

El ministro francés afirmó que durante sus reuniones con el presidente afgano, Hamid Karzai y miembros de su Gobierno les recordará que “no puede haber victoria exclusivamente militar, sino mediante progresos en la estabilidad, la seguridad, el desarrollo y la gobernanza”.