Archivo de Público
Sábado, 19 de Julio de 2008

"Si bebes, yo conduzco"

Laredo (Cantabria) ofrece chóferes para llevar a casa a quienes han bebido

VANESSA PI ·19/07/2008 - 21:12h

Santos Rueda y Rubén Palacio van en taxi hasta el lugar donde se hallan el vehículo y su dueño para dejarlos en casa sanos y salvos. A. ANDERS.

Tres de la mañana, tres copas en el cuerpo. Se imponen dos opciones: coger el coche, arriesgándose a perder el carné y, lo peor, la vida, o llamar a un taxi. La opción sensata conlleva tener que ir a recoger el coche a la mañana siguiente, lo cual lleva a muchos a arriesgarse.

Para corregir esta situación, el ayuntamiento de Laredo (Cantabria) ha puesto a disposición de sus 12.000 vecinos un servicio público innovador en España: ha contratado a dos personas para que cada noche conduzcan el coche de aquellos que lo soliciten a su casa. El cliente sólo tendrá que pagar el taxi que llevará al conductor hasta el lugar donde esté aparcado el coche.

"Si conseguimos evitar una sola muerte, ya habremos cumplido nuestro objetivo", explica el impulsor de la iniciativa, el concejal de Obras y Servicios, Ángel Vega (PP). Este explica que el objetivo también es atender a "cualquier persona que no se vea capaz de conducir por una bajada de tensión o porque se encuentre mal".

Iniciativa para el verano

La idea, criticada por el grupo de IU en el consistorio al considerar que incita al consumo de alcohol, se puso en marcha el pasado 10 de julio y se prevé que finalice en septiembre, aunque Vega no descarta prolongar su duración si el servicio tiene buena acogida.

"Nos han llamado decenas de personas de otros pueblos de la zona", explican Santos Rueda y Rubén Palacio, los chóferes contratados. Pero sólo los vecinos de Laredo o quienes tienen una segunda residencia en el municipio se pueden beneficiar de sus servicios. Estos pueden solicitar su presencia desde otro municipio limítrofe con Laredo, que siempre debe ser el destino.

Santos y Rubén pasean por el polígono industrial de Laredo, con una decena de naves industriales en medio de montículos verdes y a unos metros del mar. De 10 de la noche a 5 de la mañana esperan la llamada de algún cliente mientras controlan que nadie altere la tranquilidad del polígono, donde se acercan algunos camioneros a dormir en las cabinas de sus vehículos.

Larga experiencia

Santos, de 49 años, y Rubén de 26, estaban en el paro. Ambos explican que tienen experiencia conduciendo camiones. "Yo me paso el año viajando, por eso en verano cojo el paro. Me ha surgido este trabajo y al estar en casa, lo he aceptado", explica Santos. Cobrarán unos 1.300 euros brutos mensuales.