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Sábado, 19 de Julio de 2008

Los cien días de Soledad de Zapatero

La tardía reacción del Ejecutivo ante la crisis económica le deja sin apoyos parlamentarios en el inicio de su gestión

ANA PARDO DE VERA ·19/07/2008 - 19:34h

EFE - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El Gobierno cumple hoy sus cien primeros días de gestión de la novena legislatura con las encuestas bajo mínimos, es decir, con su peor índice de valoración desde que José Luis Rodríguez Zapatero alcanzó la jefatura del Ejecutivo el 14 de marzo de 2004.

¿Y por qué? Por el mismo asunto con el que ya coincide con los partidos de la oposición en no negar su existencia: la crisis económica. Con los precios y las hipotecas al alza y el empleo en descenso, el Gobierno ha vivido sus cien primeros días entre ausente, gracias al conflicto de liderazgo del PP, y muy presente debido a la dura realidad de las finanzas españolas, en donde no parece contar con el respaldo de ninguno de sus socios habituales.

Y mucho menos con el del principal partido de la oposición. De hecho, para el PP, estos cien primeros días de Gobierno han mostrado abiertamente "la soledad del Ejecutivo, que aunque cuenta con cinco diputados más que en la legislatura anterior, nunca ha estado tan solo", explica a Público José Luis Ayllón, secretario general del Grupo Parlamentario Popular.

El Gobierno, sin embargo, no percibe en absoluto tal soledad. Hay seis proyectos de ley en el Congreso, siguiendo los trámites habituales y una ley aprobada, la primera que Zapatero se había comprometido a sacar adelante: el Tratado de Lisboa.

Por su parte, desde el PSOE trabajan -y creen que aún es pronto para augurar resultados- en la búsqueda de alianzas permanentes, más que de apoyos concretos, que den una "estabilidad sin límites" al Gobierno, tal y como adelantó su hoy vicesecretario general, José Blanco, a primeros de julio.

103 días para reunirse

El esperado encuentro entre Zapatero y Mariano Rajoy, el próximo miércoles 23, no entra en el cupo de los cien días de cortesía que, como marca -o marcaba- la tradición, se deberían dar al Gobierno antes de empezar a cuestionar su labor al frente de las instituciones.

En cualquier caso, esa reunión será la guinda del pastel de estos tres primeros meses, pues condensará los temas que han ocupado la actualidad del centenar de jornadas transcurridas desde que los ministros de Zapatero tomaron posesión el pasado 14 de abril.

El líder de la oposición quiere priorizar el tema económico, el que, según el PP, realmente preocupa a los ciudadanos. Los conservadores carecen de buenas palabras para con el Gobierno y su gestión de la crisis. "Negaron los primeros datos de esta porque llegaban en plena campaña electoral -analiza Ayllón- y durante su debate de investidura, Zapatero trató de convencernos de que la que no quería llamar crisis era una cuestión temporal".

Desde el PP, por tanto, tachan de "parches" las cerca de 50 medidas adoptadas por el Ejecutivo en materia económica para frenar este contexto negativo. Entre ellas están, por ejemplo, la deducción de los 400 euros del IRPF, la eliminación del Impuesto sobre el Patrimonio o la nueva dotación de 4.700 millones de euros para el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

"Puro marketing -subraya el número dos del PP en el Congreso-, todo en el Gobierno es puro marketing. Lo ilustró muy bien Mariano Rajoy cuando se refirió a los 400 euros en las Cortes, asegurando que, como otras, era una iniciativa para determinados niveles de renta: ‘¿Qué me va a contar, señor presidente, de una deducción que el conserje del banco no percibe y el director, sí?'", recuerda Ayllón.

En definitiva, los conservadores creen el Ejecutivo adoleció de falta de "prevención y un modelo económico" frente al agotado del ladrillo. "Necesitábamos una decisión global" como la que propuso el PP, continúa el diputado catalán, es decir y a grandes rasgos: restaurar la confianza de los españoles; apoyar la creación de empleo; respaldar a la pymes; luchar contra a subida de precios y mejorar la competitividad de las empresas.

"Los ciudadanos no recobran la confianza en su economía si ante la subida del IPC, el Ejecutivo les sube el recibo de la luz", ilustra José Luis Ayllón.El Gobierno, por su parte, asegura ser consciente de las dificultades por las que pasan muchos españoles y garantiza estar pendiente de todas. Es optimista porque, siguiendo la máxima repetida por Zapatero, "el pesimismo no crea puestos de trabajo". Desde Moncloa informan que en sus primeros días de mandato, el Ejecutivo aprobó dos planes: uno de estímulo económico con medidas de carácter social, económico y fiscal y otro que refuerza los servicios de empleo para ayudar a encontrarlo a quienes lo pierdan.

"Presidente 0,7"

La segunda gran protagonista de los cien días de Gobierno, aparte de la crisis de liderazgo en el PP, ha sido la política exterior. Si a Zapatero se le criticó durante la primera legislatura por no viajar apenas o despreocuparse por nuestro papel internacional, en estos cien días, el presidente ha batido su propio récord: tres viajes oficiales (Dinamarca, Grecia y Marruecos), cinco cumbres multilaterales y 27 encuentros bilaterales con otros tantos jefes de Estado o Gobierno. Además, el jefe del Ejecutivo recibió en Moncloa a 12 mandatarios o personalidades políticas
relevantes.

El afán de Zapatero por hacer de España uno de los países más solidarios y alcanzar en 2012 el 0,7% del PIB en cooperación al desarrollo "crezca lo que crezca nuestra economía", según señaló él mismo en Atenas la semana pasada, será uno de los engranajes que muevan la maquinaria de sus viajes, además de su interés personal por las energías renovables o por proyectos globales y multiculturales, en línea con su Alianza de Civilizaciones.

Para el partido de Mariano Rajoy, sin embargo, esto no obedece más que a una "huida" del jefe del Ejecutivo de los problemas económicos que tiene en casa. "Todavía es pronto para juzgar la política exterior del presidente", sostiene Ayllón, que en cualquier caso, la califica de negativa, por ausente, en la primera legislatura de Zapatero.

Políticas sociales o socialistas

El Gobierno defiende las políticas sociales como parte de su esencia, también durante estos cien días -educación gratuita entre los tres y seis años, campaña contra la violencia de género y asistencia a sus víctimas, garantía de confidencialidad a las mujeres que abortan o más acuerdos con los países de origen de los inmigrantes.

Pero el PP rechaza la sola mención de que el Ejecutivo pueda considerarse abanderado de las políticas sociales. "Estamos hablando de los cien días de mayor recorte social de la historia: cuando se pierde más empleo, cuando las posibilidades de acceso a la vivienda son menores, cuando cuesta más llenar el carro de la compra..., enumera el secretario general del PP en la Cámara Baja. El hecho de no haber hecho nada es un recorte en sí mismo", sentencia.

Aunque nadie se acuerda ya del 9-M, de las quinielas de ministros, sólo han pasado cien días. El PSOE los celebrará el martes en la Casa de Campo de Madrid. "¿Celebrar el qué?", preguntan en la oposición. Tal vez Zapatero se aplique el dicho socrático de que "comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho".