Archivo de Público
Viernes, 18 de Julio de 2008

Parados y extranjeros: la esquizofrenia francesa

La legislación laboral francesa no autoriza tratos diferenciales entre el inmigrante y el autóctono

ANDRÉS PÉREZ ·18/07/2008 - 21:31h

La legislación laboral francesa no autoriza tratos diferenciales entre el inmigrante y el autóctono. Para poder cobrar durante dos años el subsidio de desempleo mensual, el trabajador debe mantener su residencia en Francia.

Lo curioso de esta normativa es que se está cruzando con los nuevos dispositivos de extranjería puestos en marcha por el ministro de Identidad Nacional, Brice Hortefeux, partidario de la mano dura, las expulsiones y la salida voluntaria del máximo posible de extracomunitarios, especialmente si están en paro y si son pobres.

Por un lado existe un dispositivo de ayuda al "regreso humanitario", para los extracomunitarios o intracomunitarios que se encuentran en una situación difícil. La administración les ofrece el vuelo y desplazamientos anexos, así como una ayuda financiera de 160 euros por adulto, y de 50 euros por cada menor.

El segundo programa es el de "regreso voluntario", destinado a los extracomunitarios que ya han sido sancionados con una de las medidas previas a la expulsión. En este caso, además de pagar el vuelo y demás gastos anexos, ofrece 3.500 euros por pareja, 1000 euros por cada uno de los tres primeros hijos y 500 euros por hijo suplementario, a cambio del regreso voluntario hacia el país de origen. Una vez llegados a su país, y en función de los acuerdos bilaterales existentes, Francia se compromete a ayudar a que el inmigrante tenga un proyecto de Pyme.