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Jueves, 17 de Julio de 2008

El vicepresidente argentino quiere seguir con Fernández tras el voto en contra del Gobierno

EFE ·17/07/2008 - 07:16h

EFE - Productores agropecuarios y periodistas observan una pantalla gigante por la que siguen el debate de los senadores que tratan la ley enviada por la presidenta Cristina Fernández que eleva las retenciones a la exportación de granos, resistida por los productores agropecuarios y que desató un enfrentamiento entre el gobierno y las entidades del agro que ya lleva más de 3 meses, hoy, 16 de julio de 2008, en los bosques del barrio de Palermo, en Buenos Aires (Argentina).

El vicepresidente argentino, Julio Cobos, expresó hoy su deseo de seguir acompañando a la presidenta, Cristina Fernández, hasta el final de su gestión pese a haber precipitado el freno al proyecto gubernamental de reforma tributaria a la exportación de granos con su voto negativo en el Senado.

"Quiero seguir siendo el vicepresidente de todos los argentinos, el compañero de fórmula hasta el 2011 con la actual presidenta", dijo Cobos durante una intervención de más de 30 minutos ante el Senado antes de emitir su voto contra la propuesta oficialista que rompió el empate en la Cámara Alta.

"Es uno de los momentos mas difíciles de mi vida", admitió el vicepresidente, que justificó su decisión por sus "convicciones" y su convencimiento de que es necesario buscar una salida consensuada al conflicto del campo, y pidió a la presidenta que envíe un nuevo proyecto al Parlamento.

"Creo que la presidenta de los argentinos me va a entender porque no creo que sirva una ley que no es la solución a este conflicto (...) no puedo acompañar y esto no significa que esté traicionando a nadie, estoy actuando conforme a mis convicciones", agregó.

"Que la historia me juzgue, pido perdón si me equivoco, mi voto no es positivo, es voto en contra", concluyó abatido el vicepresidente, convertido en esta jornada en una pieza clave del conflicto que enfrenta al Gobierno y al campo.

La crisis que generó hace más de cuatro meses el alza de los impuestos a las exportaciones de granos sacó del ostracismo a Cobos, quien comenzó a manifestar públicamente sus diferencias con el Ejecutivo en medio de la puja con el sector rural.

Desde la toma de posesión de ambos, hace poco más de siete meses, el radical Cobos se abocó a forjar una relación con la presidenta del país, la peronista Cristina Fernández de Kirchner.

La figura de Cobos fue promovida por el ex gobernante Néstor Kirchner (2003-2007),quien incluso se decidió por quien fuera gobernador de la provincia de Mendoza (oeste) antes de anunciar que su esposa y no él encabezaría la fórmula presidencial del oficialismo en las elecciones de octubre último.

Su bajo perfil y su fidelidad al Gobierno central fueron algunos de los argumentos que inclinaron la balanza hacia el lado de Cobos, a quien el peronista Kirchner vio como el hombre ideal para plasmar su proyecto de concertación plural.

Julio César Cleto Cobos nació hace 53 años en Mendoza y su personalidad no responde en absoluto al prototipo del político tradicional.

Es ingeniero civil, está casado con María Cristina Cerutti, es padre de tres hijos, deportista y en 1991 se afilió a la centenaria Unión Cívica Radical (UCR), rival histórica del gobernante Partido Justicialista (peronista) que preside Kirchner.

Un tiempo después de ser elegido gobernador de Mendoza en 2003, Cobos comenzó a diferenciarse de sus correligionarios de la UCR y a acercarse a Kirchner, convencido de que había llegado la hora de romper las viejas estructuras partidarias.

Fue el primer dirigente por fuera del peronismo en alinearse a la concertación plural que Kirchner impulsó a partir del 2005, cuando cumplió su segundo año de mandato, y esa decisión le valió primero el repudio y luego la expulsión de la centenaria UCR.

Tras su asunción como vicepresidente y titular del Senado, todo parecía indicar que los lazos entre Cobos y el matrimonio Kirchner debían estrecharse aún más, pero ocurrió lo contrario.

A medida que el conflicto con el campo se prolongaba en el tiempo, Cobos intentó diferenciarse de la política de confrontación que adoptó el Gobierno, al convocar permanentemente al diálogo e instar a fortalecer el rol del Parlamento en la búsqueda de una solución.