Lunes, 5 de Noviembre de 2007

Damnificados resienten problemas de pillaje y enfermedades por las inundaciones

EFE ·05/11/2007 - 01:05h

EFE - Un grupo de rescatistas participan en las labores de búsqueda, ayer, en Villahermosa, capital del estado mexicano de Tabasco. La desaparición de personas, los saqueos y actos de pillaje, la falta de suministros y enfermedades de la piel son algunos de los efectos que resienten los miles de damnificados de Tabasco.

La desaparición de personas, los saqueos y actos de pillaje, la falta de suministros y enfermedades de la piel son algunos de los efectos que resienten los miles de damnificados del estado mexicano de Tabasco por las inundaciones, dijeron hoy fuentes oficiales.

El secretario de Salud de Tabasco, Luis Felipe Graham, señaló hoy que la dependencia busca evitar en lo mínimo cualquier cuadro de enfermedades.

"Queremos evitar todo pero en algunas zonas hay infecciones en los pies", dijo el funcionario.

La Secretaria de Salud informó que unas 500 personas recorren las comunidades para brindar atención médica y prevenir enfermedades en los hoteles de la ciudad, y se está vacunando a turistas para evitar enfermedades como el tétanos.

"Yo ya me enfermé de la piel, mis hijos igual" dijo a Efe Cecilia Pérez, una indígena de la comunidad de Zapote, en la desembocadura del río Samaria.

Afirmó que su hija presenta "muchos granitos y comezón" por el agua estancada .

Asimismo, en una reunión de evaluación de autoridades federales y estatales celebrada con el presidente Felipe Calderón, se anunció la implementación de un operativo de seguridad con la participación del Ejército, la Armada, y las policías federal, estatal y municipal para prevenir los robos de casas, saqueos de comercios y actos de pillaje.

Desde los primeros días de la inundación, grupos de damnificados denunciaron la existencia de grupos de delincuentes que aprovechando la situación comenzaron a cometer actos de pillaje y saqueos de las casas abandonadas.

En las últimas 24 horas, las autoridades habían detenido a unas 44 personas que fueron retenidas cuando participaban en el saqueo de un centro comercial de la cadena de tiendas Aurrerá, filial de Walmart de México, varios negocios de materiales de construcción, en tiendas de ropa y enseres domésticos.

En algunas zonas de la ciudad donde operan diversas pandillas juveniles la población se niega a abandonar sus casas por el temor de que las bandas de delincuentes, armados con palos y machetes, que se mantienen merodeando comiencen el saqueo y actos de rapiña.

Por otra parte, durante la reunión de evaluación el presidente Calderón aseguró que México "no se quedará a lamentar la desgracia y que nadie se arredra ante la adversidad", y afirmó que la primera prioridad se ha ido cumpliendo con el rescate de miles de personas que permanecían en los techos de sus casas en Villahermosa y en los municipios afectados.

El mandatario reiteró que el gobierno buscará opciones alternativas para que los tabasqueños puedan volver a estar de pie y aseguró que "todos los mexicanos trabajaremos para que salgan adelante".

En la reunión también se dieron a conocer los datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) sobre el descenso generalizado de los niveles de agua de los ríos de Tabasco, gracias a una menor extracción de agua de la presa Peñitas, la presencia de una marea baja que permite el desagüe hacia el Golfo de México.

De acuerdo con los datos de la dependencia las condiciones favorables, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), permanecerán por las próximas 72 horas, con precipitaciones de escasas a ligeras, menores a los 10 milímetros para la región de la sierra y la planicie tabasqueña.

En los 31 estados y el Distrito Federal la población se ha movilizado para entregar la ayuda para los damnificados de Tabasco, sin embargo, miles de personas permanecen en los techos de sus casas y ha sido imposible que la ayuda les llegue de manera oportuna, mientras que en los albergues algunas personas se forman varias veces para recibir una mayor cantidad de ayuda.

En la casa de gobierno de Tabasco, que se convirtió en un albergue improvisado, se concentran unas 1.500 personas que exigen la entrega de la ayuda y realizan largas filas durante varias horas para recibir comida y agua.