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Miércoles, 16 de Julio de 2008

¿Cuál es el régimen más eficaz?

Un estudio concluye que la dieta mediterránea y la baja en hidratos de carbono adelgazan más que las de pocas grasas

A. IRIBERRI / E. PANIAGUA ·16/07/2008 - 21:59h

JÚPITER - Arroz, pasta y pan son las mayores fuentes de hidratos de carbono.

A la hora de enfrentarse a la báscula, casi todo consejo es bueno. Son innumerables los libros, revistas y testimonios que aseguran, sin base científica alguna, que una dieta determinada es la mejor, la única o la definitiva que va a garantizar a la persona con sobrepeso u obesidad recuperar la ansiada figura.

Una de las revistas más prestigiosas, The New England Journal of Medicine, pone peso científico hoy al debate con un estudio que compara tres populares regímenes o dietas alimenticias: la mediterránea, la baja en carbohidratos y la más temida por restrictiva, la que prácticamente prohíbe consumir grasas.

El equipo, dirigido por la epidemióloga de la israelí Universidad Ben Gurion Iris Shai, llevó a cabo un estudio con 322 obesos moderados, a los que dividió en tres grupos, uno por cada tipo de dieta a estudiar. Durante dos años, los participantes se reunieron con un dietista que controlaba sus progresos y que les citó en las semanas 1, 3, 5 y 7 desde el inicio del régimen y cada mes y medio a partir de la última visita.

En los encuentros –con una duración total de 90 minutos– entre participantes y profesional sanitario, éste les ofrecía material didáctico sobre la dieta, además de educación nutricional. Además, otro dietista llamó seis veces en los dos años a aquellos participantes que tenían dificultades a la hora de seguir el régimen. En general, lo hicieron bien. El 95,4% se controló durante el primer año, y el 84,6%, durante los dos años que duró el estudio.

Aunque todos los grupos perdieron peso, los que seguían la dieta baja en carbohidratos y la mediterránea dejaron atrás casi una tercera parte más kilos que los que sólo restringían su consumo de grasas. De hecho, los que desterraban de su alimentación comidas como la pasta y el arroz fueron los que más peso perdieron. Esta dieta resultó también ser la más eficaz a la hora de aumentar el colesterol HDL o bueno, otro de los parámetros medidos en el estudio.

Hombres y mujeres

Y si para perder peso conviene más una dieta mediterránea o una baja en hidratos de carbono, para ser más fértiles, los hombres deberían llevar una alimentación diferente a la de las mujeres. Es la conclusión de un equipo de científicos de las universidades de Nueva Gales del Sur, de Sydney y de Massey, publicado en Current Biology.

Según su análisis, el éxito reproductivo es radicalmente diferente entre los dos sexos según la cantidad de carbohidratos y proteínas que ingieren. Los grillos macho son más fértiles con una dieta mayoritaria en hidratos de carbono (ocho porciones frente a una de proteínas), mientras que las hembras lo son cuando la proporción entre estos dos componentes es igual.

En opinión de los investigadores, esto se debe a que cada sexo tiene una faceta reproductiva diferente. La importancia de este dato para los humanos radica en que las diferencias entre las funciones reproductoras de hombres y mujeres es aún mayor que la que se da entre los grillos, que fueron el objeto del estudio. Por eso, los autores creen que las cantidades de hidratos de carbono y de proteínas deberían ser incluso más dispares entre los dos sexos. Sin embargo, la experiencia con grillos ha mostrado un aumento de su esperanza de vida (en ambos sexos) con una alimentación mayoritaria en hidratos de carbono. Algo incompatible, en el caso de las hembras, con una mayor fertilidad.

A pesar de estas necesidades, hombres y mujeres tienen gustos alimenticios similares. Fruto, según los científicos, de un posible acuerdo común entre los dos sexos.

 

Rosario Corio, médico de familia: "Lo importante es reducir calorías y evitar dietas milagro"

La responsable del grupo de trabajo de nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) aporta las claves para llevar una dieta sana.

¿Cómo debe ser un régimen para que la pérdida de peso sea eficaz y saludable?

Es esencial que sea baja en calorías y que haya un equilibrio global entre todos los nutrientes.

Entonces, ¿un régimen bajo en hidratos de carbono sería saludable?

Sí, siempre que no se llegue a los límites de la dieta Atkins, cuyo elevado contenido en grasas la hace muy poco recomendable. Se puede reducir moderadamente la ingesta de hidratos de carbono (que suele estar entre el 50% o el 55%) pero lo mejor es sustituir los de rápida absorción por los que se absorben más lentamente.

¿Cómo se traduce esto en la alimentación?

Se deben sustituir alimentos con un índice glucémico alto como el azúcar o el arroz y la pasta no integrales, por alimentos con un índice glucémico bajo como los vegetales y las legumbres.

¿Y si esta sustitución se hace ingiriendo un sólo alimento (como la alcachofa o la piña) durante un determinado periodo de tiempo?

Entonces no valdrá de nada. Ese tipo de dietas a base de sopas quemagrasa sólo contribuye a perder líquidos y músculo. Además, cuando se abandonan (porque no podemos seguirlas durante toda la vida) se recupera muy rápidamente el peso e incluso se acumula más grasa de la que teníamos antes de comenzar la dieta, con lo que se produce el denominado efecto yo-yo.

Y dentro de la dieta mediterránea, ¿qué tipo de alimentos es más recomendable consumir para bajar de peso, a la vez que se cuida la salud?

Sobre todo hay que potenciar el consumo de alimentos típicos de nuestra dieta como el pescado. Por supuesto también deben abundar las frutas y verduras y es mejor consumir carnes blancas (como el pollo o las aves), que son más recomendables que las rojas. Todo ello sin olvidarnos de algo tan característico de nuestra tradición como es el aceite de oliva. Y tampoco es nueva la recomendación de tomar una copa de vino siempre que su consumo no lo haya desaconsejado un médico. Pero, en cualquier caso, lo importante es reducir las calorías y evitar las dietas milagro y todas aquellas que no sean equilibradas.