Archivo de Público
Miércoles, 16 de Julio de 2008

'Besada' contra la homofobia

Convocada para el jueves una 'concentración de besos' en la puerta del local madrileño del que expulsaron a varias lesbianas por besarse, el pasado 1 de julio

MIGUEL A. ORTEGA ·16/07/2008 - 18:17h

Ocurrió a principios del presente mes de julio. Según informaba el diario El País, dos chicas, A. V. y B. C., de 28 y 35 años respectivamente, elegían la sidrería Casa Parrondo, de Madrid, para despedir a una amiga común, Ann, que partía en breve hacia Suiza. Sólo pretendían tomarse algo tranquilamente, pero la velada en Casa Parrondo -un popular local de la calle Trujillos, a tiro de piedra de la plaza de Callao- fue de todo menos tranquila. Entre gritos de "basura", "guarra" o "puta", la verdad, es difícil relajarse.

Porque éstos fueron algunos de los piropos que, al parecer, el dueño del bar espetó a las tres chicas. ¿La razón? Un beso. Mejor dicho, "un pico", tal y como matizó A. V. Y es que tanto ella como B. C. y Ann son lesbianas. A. V. y Ann, además, ex novias. Con lo cual no resulta tan raro que, en determinado momento, Ann besase cariñosamente a A. V... ¿O sí?

Pues sí. Según la versión de estas chicas, un camarero se les acercó al poco para informarles de que estaban allí "para consumir, y no para esas cosas". Ellas contestaron pidiendo la hoja de reclamaciones. Ante la negativa de los trabajadores a facilitársela, insistieron. Y entonces fue cuando el dueño del local, el propio Parrondo, salió hecho un basilisco para gritarles: "¡Fuera de aquí! ¡Guarras! ¡Basura! ¡Éste no es sitio para vosotras!".

"Tú no tienes ningún derecho, puta. Lo que pasa es que no has conocido nunca una buena polla"

A partir de ahí, la situación cobró tintes cuartelarios. B. C., que llegó con la fiesta ya empezada, exigió de nuevo la hoja de reclamaciones. "No me iba a mover hasta que me la dieran", diría. A lo que el dueño contestó -siempre según la versión de ellas-: "Tú no tienes ningún derecho, puta. Lo que pasa es que no has conocido nunca una buena polla". La tangana continuó hasta que las chicas llamaron a la Policía Municipal, para conseguir la dichosa 'hoja'.

"Se sacaron una teta. Por eso les pedí que se fueran", se defendería más tarde el dueño del establecimiento, añadiendo incluso que consumían "porros" y "cocaína": "me dejaron la tapa del lavabo llena de droga". El problema es que varios testigos presenciales no corroboran estos hechos, pero sí los insultos antes mencionados, y que Parrondo llegó a encararse con ellas y a levantarles la mano. Según Parrondo, una prueba de que el tema no iba por los derroteros de la discriminación sexual es que "una vez" empleó a "un camarero maricón, que era muy bueno".

"No" rotundo 

Por todo lo expuesto, un espontáneo grupo de amigos y simpatizantes de las chicas ha creído conveniente pasar a la acción. Se trata de una 'besada': una concentración de besos, competición de ósculos o como quiera llamarse, con el objetivo de protestar públicamente por la "indignación" ante lo ocurrido en "casa fachondo", según le llaman ya los organizadores.

Tanto parejas homosexuales como heterosexuales están invitadas mañana jueves, a las 21 horas, para demostrarse pasión mutua en la mismísima puerta del local de la discordia.

En algún foro digital de temática gay puede leerse: "Mientras tengamos entre nosotros a personajes como Nicolás Parrondo, no bastan las leyes que reconocen la igualdad. Los ciudadanos hemos de unirnos y decir un 'No' claro a la homofobia, no entrando a sus negocios y denunciándolos en todos los medios que estén en nuestras manos".