Archivo de Público
Domingo, 4 de Noviembre de 2007

Sarkozy devuelve a casa a los periodistas y las azafatas arrestados en Chad

EFE ·04/11/2007 - 22:48h

EFE - El presidente francés, Nicolás Sarkozy (c), saluda al presidente de Chad, Idriss Deby, hoy, en el aeropuerto de N´Djamena.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, protagonizó hoy un golpe de efecto al viajar por sorpresa a Chad para llevar consigo a los tres periodistas galos y a las cuatro azafatas españolas que se encontraban detenidos por el intento de la ONG gala Arca de Zoé de sacar del país africano a 103 niños.

El avión presidencial era esperado poco antes de la medianoche, hora local, en el aeródromo militar de Villacoublay, a las afueras de París, después de dejar en Madrid a las cuatro azafatas españolas.

Son los siete primeros liberados de los 17 europeos arrestados en Chad hace once días, cuando las autoridades chadianas frustraron el embarque de 103 niños con rumbo a Francia en un avión español fletado por la ONG.

Permanecen en una prisión de Yamena seis cooperantes de Arca de Zoé, acusados de secuestro de menores y estafa, y tres tripulantes españoles, sobre los que pesan los cargos de complicidad, así como un piloto belga, de 75 años, que había transportado a los pequeños hasta Abéché (este de Chad) desde la región fronteriza con la conflictiva provincia sudanesa de Darfur.

La liberación de los siete europeos, que es condicional, se produjo minutos antes de que el avión de Sarkozy tomara tierra en el aeropuerto de Yamena, a donde viajó por sorpresa.

El magistrado que se ocupa del caso comprobó que los periodistas se encontraban en Chad en misión profesional.

En cuanto a las azafatas, el presidente chadiano, Idriss Deby, aseguró que si han sido liberadas es porque los jueces han visto una diferencia entre su papel y el del resto de los detenidos.

La oportuna puesta en libertad de los siete acusados, que se perfilaba desde que el pasado jueves el propio Deby deseó que pudiera tener lugar "lo antes posible", permitió a Sarkozy partir de vuelta con un preciado trofeo.

Tras las críticas que ha recibido el Gobierno francés por la gestión de la crisis provocada por Arca de Zoé, Sarkozy tomó el mando de las operaciones y logró un golpe de efecto eficaz.

El viaje de rescate del presidente francés recibió los parabienes de la clase política francesa pero no logró evitar algunos recelos.

El líder del Partido Socialista, François Hollande, que pidió una comisión de información parlamentaria que dé transparencia al caso, avisó de que el rescate de los periodistas franceses no debe hacer olvidar la situación de los otros arrestados.

En la misma línea se expresaron familiares de los detenidos que se manifestaron en París para pedir al Gobierno que no abandone a sus allegados, al tiempo que protestaron por el trato mediático que se está dando a la ONG, que consideran desvirtuado.

Sarkozy afirmó que seguirá prestando atención a los detenidos y mostró su deseo de que sean juzgados en Francia, algo posible en virtud de un acuerdo bilateral entre ambos países que data de 1976.

Ante su homólogo de Chad, el presidente galo reiteró su respeto a la justicia chadiana y afirmó comprender las cortapisas que tiene el líder del país, pero abogó por una colaboración judicial que solucione el asunto.

"La justicia chadiana va a dialogar con la francesa para ver cómo encontrar, lo antes posible, en unas semanas, una salida que respeta a la justicia chadiana y que dé todas las garantías al conjunto de los actores" del asunto, afirmó Sarkozy.

La operación de Arca de Zoé fue declarada ilegal por el Ministerio francés de Asuntos Exteriores, pero a sus responsables les bastó con cambiar el nombre de la ONG, que pasó a llamarse en Chad Children Rescue, y ocultar sus verdaderas intenciones para no ser inquietados e, incluso, poder disfrutar del apoyo logístico del Ejército francés desplegado en Chad.

El propio primer ministro galo, François Fillon, reconoció ayer que Arca de Zoé había engañado a las autoridades de Francia y Chad y ordenó a los Ministerios de Exteriores y Defensa una investigación para determinar los errores cometidos.

Un documento divulgado el pasado viernes indica que el responsable de Arca de Zoe, Eric Breteau, engañó a las autoridades: en ese papel afirmaba que el objetivo de Children Rescue era crear al este de Chad y por un período mínimo de dos años un centro de acogida de emergencia para niños aislados" y una instalación médica.