Archivo de Público
Miércoles, 16 de Julio de 2008

La lesbiana expulsada de una hermandad recurre la no admisión de su demanda contra un obispo

El obispado acusó a María Rey Nieto de mantener una "conducta escandalosa" tras contraer matrimonio con otra mujer 

EFE ·16/07/2008 - 09:40h

EFE - La mujer lesbiana expulsada de la Hermandad de la Encarnación, de Abenójar (Ciudad Real).

María Rey Nieto, la lesbiana expulsada de la Hermandad de la Encarnación, de Abenójar (Ciudad Real), ha afirmado que su abogado ha recurrido la no admisión a trámite de la denuncia que presentaron contra el obispo de Ciudad Real, Antonio Algora, por un presunto delito de coacciones.

Rey ha indicado que su pareja y ella han adoptado esta decisión después de que el Juzgado de Primera Instancia número 3 de de Puertollano les comunicara que no veía delito en la denuncia que habían presentado contra el obispo de la Diócesis ciudadrealeña.

María Rey fue expulsada de la hermandad religiosa a la que pertenecía tras contraer matrimonio con otra mujer, al obligar el obispo a la Hermandad de la Virgen de la Encarnación, de Abenójar, a instancias del sacerdote de la localidad Francisco Serrano, a que la expulsara de la cofradía por su conducta "manifiestamente escandalosa".

Desilusionada 

María Rey, que tiene 54 años, ha afirmado que se siente "desilusionada" por la decisión del Juzgado de Puertollano y afirma que está "ofendida y dolida por haber sido acusada de escándalo público" por el obispo.

Rey considera, además, que la Junta Directiva de la hermandad se vio sometida a "coacciones" para que procedieran a expulsarla, ya que el Obispado tenía intención de disolver la cofradía si no lo hacían.

La Junta Directiva de la hermandad se vio sometida a "coacciones" para que procedieran a expulsarla

María Rey confía en que el recurso que ha presentado ahora pueda prosperar y se admita a trámite su denuncia, "más cuando ves que te tratan de malas formas, te insultan y te marginan".

A pesar de ello, dice tener dudas de que finalmente se dé trámite a una denuncia contra una alto cargo de la Iglesia católica, pues esto puede influir de alguna manera en la decisión de la juez.

María Rey ha afirmado, en este sentido, que no tiene dudas de que si la denuncia por coacciones que puso hubiera ido dirigida contra un particular y no contra un obispo, se hubiera admitido a trámite.