Archivo de Público
Martes, 15 de Julio de 2008

Martinsa provoca un efecto dominó en ladrillo y banca

Las constructoras dejan de cobrar 600 millones de la inmobiliaria mientras los empleos afectados pueden llegar a 4.000

S. R. ARENES / V. ZAFRA ·15/07/2008 - 23:36h

Comienza el efecto dominó de la mayor suspensión de pagos declarada por una empresa española, la inmobiliaria Martinsa Fadesa. El primer impacto lo sufrió la bolsa: el Ibex cayó un 2,55% y cerró a niveles de 2006, arrastrada por el batacazo general de las constructoras y del Banco Popular, el tercer mayor acreedor de Martinsa Fadesa. Pero la bola de nieve alcanzará a las constructoras que edifican o edificaban los pisos que vende la inmobiliaria presidida por Fernando Martín, a los trabajadores, que sufrirán el recorte del 28% de la plantilla y, por supuesto, a los 12.578 compradores que están pendientes de que Martinsa Fadesa les entregue sus viviendas.

La inmobiliaria presentó ayer a última hora de la mañana la petición de concurso de acreedores voluntario, antigua suspensión de pagos, en el juzgado mercantil número 1 de A Coruña, donde tiene su sede. En unas semanas, el juez decidirá si admite a trámite la solicitud y, si es así, impondrá un administrador concursal que supervise la gestión de la empresa y vaya devolviendo impagos. Será un proceso lento, durante el cual van a dejar de cobrar cantidades proveedores, clientes y acreedores.

Constructoras como San Martín y algunas de las grandes que también edificaban para Martinsa Fadesa dejarán de cobrar unos 600 millones en un primer momento. Es la cantidad que suman las hipotecas subrogables que sirven a la empresa para "financiar la construcción de promociones inmobiliarias en curso", como consta en la auditoría de 2007. Según fuentes del sector, la banca suele financiar el 100% de la construcción.

En otro frente, los 829 empleados de Martinsa Fadesa pueden acabar pagando los excesos de la empresa. Ésta anunció ayer a los sindicatos que recortará 234 empleos, un 28% de la plantilla , según fuentes sindicales. Las centrales rechazaron la oferta de 25 días por año trabajado y advierten que pueden quedarse sin trabajo entre 2.000 y 4.000 empleados de subcontratas. La empresa "no ha parado obras" y "mantiene la actividad" con el fin de "cumplir los compromisos con los clientes", aseguró un portavoz.

La caída de Martinsa Fadesa ha salpicado de lleno a entidades financieras de la talla de Caja Madrid, La Caixa, Banco Popular o Bancaja. La primera de ellas es la principal acreedora, con 1.000 millones de euros. Fuentes de Caja Madrid han explicado que la deuda de la tercera inmobiliaria española está garantizada por los activos y que su problema es de liquidez. Caja Madrid lo desliga de la gestión del hasta hace poco consejero delegado de Martinsa Fadesa, Carlos Vela, que dejó este puesto en la promotora para volver a Caja Madrid, principal financiadora de la empresa.

Pacto de permanencia

Bancaja es una de las más afectadas porque, además de deberle la inmobiliaria 180 millones, tiene el 6% del capital. Aun previendo el fracaso negociador de Fernando Martín con la banca, la caja no hubiera podido vender porque firmó con él un pacto de permanencia que vence en diciembre. Lo mismo hicieron Dolores Ortega (sobrina de Amancio Ortega), con el 6,9% y el presidente de SOS, Jesús Salazar, con el 2,35%, según la auditoría. Fuentes de la caja explican que al invertir 89 millones buscaba diversificar.

Otras fuentes financieras apuntan que era inviable dar a la empresa otro crédito de 150 millones porque ya era incapaz de pagar parte de los 5.200 millones adeudados.

Caja Madrid y La Caixa encabezan la lista

Las más de 45 entidades que tienen prestados a Martinsa Fadesa 5.200 millones han tenido que crear un colchón por el 25% de esa deuda, 1.300 millones, para cubrir ese impago.

Es la cantidad que han tenido que provisionar Caja Madrid (217 millones) y La Caixa (192 millones) porque la inmobiliaria les debe 1.000 y 767 millones, respectivamente. Les sigue Banco Popular, con un crédito pendiente de 400 millones y Bancaja, con 180 millones. Caixa Galicia dotará 78 millones para cubrir su riesgo. Caixanova, Caja Ávila, Caja Burgos y Caja Navarra son accionistas, casi con un 1% cada una.