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Domingo, 4 de Noviembre de 2007

Manifestación en Tetuán contra la visita de los reyes

Cerca de 600 personas se han concentrado delante del consulado de la antigua capital del protectorado con carteles que rezaban: "Rey Juan Carlos, fuera de Ceuta y de Melilla"

PÚBLICO.ES / EFE ·04/11/2007 - 20:28h

El rechazo de la visita que harán los reyes lunes y martes a Ceuta y Melilla ha tomado forma este domingo con una protesta convocada delante del consulado de Tetuán, antigua capital del Protectorado. Más de 600 personas, muchas de ellas con los dedos alzados en señal de victoria, llenaron la avenida Mohamed V con banderas marroquíes, fotos del rey Mohamed VI y carteles en castellano y en árabe en los que se podía leer "Rey Juan Carlos, fuera de Ceuta y de Melilla".

Al grito de que esas dos ciudades y el Sáhara son marroquíes y de que "España es un Estado colonizador" los manifestantes, mayoritariamente hombres jóvenes, finalizaron la protesta una hora más tarde de su inicio en la plaza Muley El Mehdi de la localidad. "La visita en estos momentos no tiene ningún sentido ni político ni diplomático para los marroquíes, por lo que todos los partidos y organizaciones están en contra", dijo el diputado en Tetuán del islamista moderado Partido Justicia y Desarrollo (PJD), Elamin Boukhoubza.

A su juicio, el viaje de los reyes de España a esas dos ciudades del norte de África "responde a problemas anteriores entre partidos españoles que no deberían afectar a los marroquíes", por lo que "en caso de que tenga secuelas", algo de lo que se mostró convencido, "el responsable será el Gobierno español".

El abogado Hayi Lahbib, coordinador del "Comité Nacional para la Reivindicación de Ceuta, Melilla y las Islas", una de las organiaciones convocantes, dijo horas antes del inicio de la protesta que en vez de soluciones a "problemas como la inmigración y la pesca, el terrorismo o el racismo" se han visto sorprendidos con esa llegada. Para Lahbib, ésta "no va a beneficiar para nada al pueblo español, sino que va a poner en crisis las relaciones bilaterales", donde enmarcó la decisión del monarca marroquí de llamar a consultas a su embajador en Madrid , Omar Azziman.

Se rompe el statu quo 

Esa opinión fue compartida por el presidente de la asociación de relaciones bilaterales Alcántara, Mohamed Nouri, para quien el viaje de Juan Carlos y Sofía "es totalmente inoportuno" y no va a hacer "sino añadir más leña al fuego entre España y Marruecos. Había un statu quo de dejar esas dos ciudades en fase latente y de reflexión y ya hemos visto lo que ha generado su ruptura, que supone la intervención de otros agentes que están esperando actos como éste para intervenir", sostuvo en una entrevista con EFE.

El titular de esa institución creada en 2002 añadió que con ese gesto se vuelve a un "clima de desconfianza" entre los dos Estados, y "la única manera de seguir manteniendo una relación fluida es reforzar el carácter estratégico de las relaciones bilateales. La política exterior española tiene que cambiar la idea que ha prevalecido en los años ochenta de mantener un Marruecos estable pero débil. La única garantía de preservar la ósmosis es reforzar esas relaciones para que vayan más allá de la voluntad de cada uno de los sucesivos gobiernos y sean más permanentes", indicó.

Agregó que con "provocaciones como ésa" se le da una baza al Ejecutivo de Abás El Fassi, "que nació debilitado", para desviar la atención de la población hacia asuntos "más importantes", como el hecho de que en las legislativas del pasado septiembre hubiese un alto nivel de abstención y de votos nulos. "Entre Marruecos y España las cosas que nos unen son mayores que las que nos diferencian y el problema de Ceuta y de Melilla debe ser abordado de inmediato y de una manera diplomática", dijo por su parte el portavoz de relaciones internacionales del PJD, Mohamed Belkasen.

"Esperamos que este asunto no tenga mayores repercusiones porque estos conflictos no benefician a nadie. Este problema surge de vez en cuando y hay que abrir el debate - añadió Belkasen - para que no se agraven las relaciones bilaterales".

En caso de que eso suceda, Lahbib aventuró que "si Marruecos no obtiene una respuesta satisfactoria, puede utilizar en el futuro bazas como el problema del Sáhara, de la pesca o de la inmigración para presentarle a España una querella de alguna u otra forma".

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