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Martes, 15 de Julio de 2008

El presidente de Martinsa-Fadesa pone su cargo a disposición del 'lobby' inmobiliario

El llamado 'G-14' estudiará la propuesta de Fernando Martín en la próxima reunión ordinaria de presidentes de las empresas

EFE / PÚBLICO.ES ·15/07/2008 - 20:36h

El hasta ahora presidente del 'G14', Fernando Martín. /EFE

El presidente y primer accionista de Martinsa-Fadesa ha puesto a disposición del 'G-14' el cargo de presidente que ejerce en este grupo, que aglutina a las trece principales inmobiliarias del país. El 'lobby' de las primeras empresas del sector estudiará la propuesta de Martín en la próxima reunión ordinaria de todos los presidentes de las empresas que lo componen, prevista para esta semana. El encuentro tiene como primer objetivo analizar la situación de atraviesa el sector.

Colonial, Chamartín, Fadesa, Metrovacesa, Nozar, Rayet, Realia, Restaura, Reyal Urbis, Vallehermoso, Renta Corporación, Hercesa y Parquesol constituyeron en octubre del pasado año este grupo, al que bautizaron G-14 Inmobiliarias por la Excelencia, con el fin de desarrollar "acuerdos y medidas que redunden en defensa de su actividad", ante la crisis que entonces comenzaba a aflorar en el sector. Entonces nombraron presidente a Fernando Martín.

"La excelencia en la actividad inmobiliaria" 

Según sus estatutos, el objeto social del grupo es "la representción, promoción y defensa de los intereses profesionales tanto de las entidades inmobiliarias españolas cotizadas como de las no cotizadas que desarrollen una actividad significativa en el ámbito nacional e internacional, a fin de impulsar todo tipo de iniciativas técnicas, comerciales o de marketing que sirvan para favorecer la excelencia en la actividad inmobiliaria de sus socios".

Así, uno de los principales objetivos que se marcaron desde el principio fue explicar las "excelencias del sector e incrementar la confianza en el mercado inmobiliario, tanto de los particulares como de los grandes fondos desinversión internacionales".

No intervención del Gobierno 

Desde el Ejecutivo, la postura no intervencionista ha sido la respaldada hoy por varios de sus responsables, en tanto que algunas de las 45 entidades que participan en el sindicato bancario que refinanció 4.000 millones de euros de deuda a Martinsa-Fadesa han notificado dotaciones para anticiparse al impacto del concurso voluntario de acreedores.

Junto con el mensaje no intervencionista, el Gobierno ha mostrado su apoyo tanto a los trabajadores de la inmobiliaria como a los consumidores que tienen comprometida la construcción de una vivienda, tal y como ha manifestado la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.

En paralelo a la petición del concurso de acreedores, Martinsa-Fadesa ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 234 trabajadores, a los que ofrece indemnizaciones de 25 días de sueldo por año trabajado, oferta que los sindicatos han rechazado. Los sindicatos han exigido además a la empresa un plan de viabilidad, ya que les preocupa el futuro de la compañía, cuya actividad está paralizada y cuyos responsables sólo garantizan el pago de los salarios correspondientes al mes de julio.

Voluntad de continuidad

Además de los 234 directos contemplados en el ERE, los sindicatos cuantifican que la pérdida de empleo indirecto podría llegar a afectar a otros 2.000-4.000 trabajadores pertenecientes a empresas subcontratadas por la inmobiliaria. A pesar de la situación, la compañía presidida por Fernando Martín confía en poder continuar con su actividad, aunque esos planes podrían frustrarse por las dificultades que encontrará para vender parte de un patrimonio, que está valorado en cerca de 11.000 millones de euros.

Los sindicatos cuantifican que la pérdida de empleo indirecto podría llegar a afectar a otros 2.000-40.000 trabajadores 

Una vez que los bancos decidieron no alargar más los plazos de pago, la inmobiliaria ha intentado recurrir al Gobierno, no sólo solicitando los 150 millones de euros que necesitaba para evitar la suspensión de pagos al Instituto de Crédito Oficial (ICO), sino también recurriendo al Ministerio de Vivienda para que a través de la entidad estatal de suelo SEPES le comprara suelo por ese importe, según fuentes conocedoras del proceso.

Entre tanto, algunas entidades financieras acreedoras de la inmobiliaria han notificado dotaciones específicas para insolvencias, como es el caso de Caja Madrid y La Caixa, que han provisionado 271 y 192 millones de euros, respectivamente, con cargo a los resultados de este año. En concreto, Martinsa-Fadesa adeuda a Caja Madrid unos 1.000 millones de euros y a La Caixa más 700 millones.

La misma operación están llevando a cabo otras entidades como el Banco Popular, que ha dotado provisiones en el primer semestre por 100 millones de euros y Caixa Galicia, por 78 millones, mientras que Bancaja anunció que mantiene una "adecuada cobertura de riesgos".

La falta de liquidez derivada de la restricción del crédito es, según las dos grandes asociaciones de promotores, la principal causa de la situación en la que se encuentra Martinsa-Fadesa.