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Lunes, 14 de Julio de 2008

El Gobierno negocia con Marsans una salida para las Aerolíneas Argentinas

EFE ·14/07/2008 - 13:04h

EFE - Aerolíneas Argentinas y su subsidiaria de vuelos domésticos Austral volvieron a aplazar o suspender hoy doce servicios para indignación de sus clientes, como ocurre desde el viernes y ha ocurrido cada tanto desde fines del año pasado.

El Gobierno argentino busca una salida para Aerolíneas Argentinas y Austral con el grupo español Marsans, que quiere desprenderse de la compañía cuanto antes, en unos momentos en que se agudizaron sus problemas económicos al cabo de un lustro de sucesivos conflictos.

El secretario argentino de Transporte, Ricardo Jaime, descartó hoy, en declaraciones a medios locales, que el Gobierno busque nacionalizar Aerolíneas e insistió en que el Ejecutivo será "respetuoso" con la decisión del juez comercial Jorge Sicoli, al que se le ha pedido intervenir en el proceso ante la crisis de la compañía.

Las declaraciones del secretario de Transportes coinciden con discusiones entre las partes para crear una comisión encargada de gestionar las aerolíneas y otra dedicada a determinar el valor del capital accionarial en manos de Marsans, dijeron a Efe fuentes vinculadas a las negociaciones.

Con cierta renuencia, señalaron que las dos comisiones se formarían con representantes de Marsans y del Estado argentino, que es accionista minoritario de las aerolíneas pero también el principal acreedor, por delante de la petrolera YPF, filial de la española Repsol, y la banca, entre otros.

Los portavoces señalaron que en 45 días se podría terminar una auditoría de las empresas, pero admitieron que el mayor escollo son las discrepancias sobre las deudas de Aerolíneas Argentinas, que el Gobierno calculó en 900 millones de dólares frente a los 240 millones que Marsans sostiene como "exigibles" a la compañía.

Los activos de Austral, que a diferencia de la aerolínea de bandera no afronta reclamaciones judiciales de sus acreedores, valen unos 400 millones de dólares, según fuentes del mercado aeronáutico argentino, donde las compañías controladas por Marsans tienen una cuota cercana al 80 por ciento.

Las negociaciones se llevan a cabo bajo reserva, después de que trascendiera la decisión de Marsans de dejar cuanto antes su inversión y cuando pesa el pedido de intervención al juez Sicoli presentado el jueves pasado por el Estado y cinco sindicatos aeronáuticos ante la crisis económica de las aerolíneas.

Sicoli, quien atiende una antigua demanda de acreedores de Aerolíneas Argentinas, citó a los accionistas y los sindicatos a una audiencia para mañana, martes, con el fin de tratar la petición de intervención.

Aerolíneas Argentinas y su subsidiaria de vuelos domésticos Austral volvieron a aplazar o suspender hoy doce servicios para indignación de sus clientes, como ocurre desde el viernes y ha ocurrido cada tanto desde fines del año pasado, ya sea por razones climáticas o por huelgas.

Fuentes sindicales reiteraron hoy a Efe que el 60 por ciento del total de 68 aviones de las dos compañías está fuera de servicio por falta de mantenimiento, cuando las ventas de pasajes superan en un 70 por ciento a su capacidad operativa.

Al igual que el Gobierno, los sindicatos aeronáuticos computan la venta anticipada de pasajes entre los millonarios pasivos de Aerolíneas Argentinas y subrayan que la deudas crecen en la medida en que no se reparan los aviones fuera de servicio debido al coste de alquiler de hangares.

Marsans sostiene que Aerolíneas Argentinas tiene una deuda "exigible" (compromisos firmes de pago) por 240 millones de dólares acumulados en el último año, de los cuales unos 112 millones corresponde a obligaciones con bancos.

La aerolínea de bandera argentina ha estado en el ojo del huracán desde su privatización, pero en los últimos cinco años se fueron acrecentando los conflictos sindicales, desavenencias entre sus socios y peleas con el Gobierno.

Los conflictos con los sindicatos, que siempre se opusieron a la privatización, se multiplicaron a mediados del año pasado con huelgas que afectaron a miles de pasajeros mientras se complicaba la situación económica de la compañía en el contexto de la crisis global del sector aeronáutico.

Gerardo Díaz Ferrán, uno de los dueños de Marsans y presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), ha dicho que el Gobierno argentino contribuyó a la crisis, entre otras duras declaraciones publicadas la semana pasada por la prensa.

Ricardo Jaime le respondió que el grupo español fue el que "incumplió compromisos" y destacó que el Estado acaba de prestar 100 millones de dólares para que Aerolíneas Argentinas "siga operando", además de actualizar sus tarifas y subsidiar sus compras de combustibles.