Archivo de Público
Lunes, 14 de Julio de 2008

La 'mujer burbuja' empeora por no recibir su tratamiento

La familia de Elvira Roda denuncia que la Sanidad valenciana no la atiende 

RUTH MEDINA ·14/07/2008 - 20:32h

Carmel Roda repasa la documentación de su hermana, afectada por el SQM. A ANDERS.

A Elvira Roda Llorca, conocida mediáticamente como "la mujer burbuja", no se le está suministrando su medicación. Esto es lo único en que están de acuerdo su familia,la Conselleria de Sanidad valenciana y el Hospital Clínico de Valencia, 25 días después del regreso de la afectada a España procedente de Dallas en un avión pagado por El Pocero.

"Elvira necesita un gotero con medicación específica que no se le ha suministrado hasta el momento. En las dos ocasiones que ha sido visitada por enfermeros, ha entrado en crisis con insuficiencia respiratoria y parálisis en las piernas porque no cumplían las medidas higiénicas protocolarias para estar en contacto con los enfermos de Sensibilidad Química Múltiple (SQM)", explica Carmel Roda, su hermano.

La Conselleria desmiente su versión: "El 26 de junio acudió a su domicilio una enfermera lavada con bicarbonato, cumpliendo las medidas higiénicas. No le permitieron hacer una extracción porque su color de pelo no era natural. Entonces nos solicitaron un varón. Le hicieron esperar una hora y al final no le dejaron verla porque estaba muy nerviosa. El mismo día se deplazaron dos especialistas clínicos y la paciente les dijo que no se encontaba bien. Después anularon la visita. No se la atiende porque no nos lo permiten".

Problemas de protocolo

El problema reside en que en reuniones previas a la llegada de Elvira, la Conselleria se comprometió a suministrarle ese gotero bajo determinadas medidas higiénicas y la familia les reclama ese compromiso.
Ahora la Conselleria tiene problemas para cumplir su promesa, que hizo sin tener en cuenta los protocolos y la deontología de los profesionales del Clínico.

"No vamos a poner un gotero con una fórmula que desconocemos. Podría ser cualquier cosa, desde un veneno hasta una droga o un placebo. Necesitamos un escrito de Dallas para no administrarle algo que le provoque una interacción. También hay que hacerle una analítica, pero aún no nos lo ha permitido", explican fuentes dela Conselleria. "Cuando se le acabe la medicación que se ha traído, y si nos deja valorarla, la sanidad pública le administrará medicación basada en la evidencia clínica según la literatura científica, no según una clínica privada", agrega.

Temor a la fumigación

Mientras, la salud de Elvira empeora por momentos. Su madre explica que cuando la ven muy mal recurren a una prima enfermera y a una amiga ATS para que le pongan el gotero. Su hermano Carmel se encarga de las reclamaciones: "Mis padres tienen una pensión pequeña. El tratamiento de Dallas ha costado más de 200.000 y estamos casi en la ruina. No podemos permitirnos volver. Estamos desesperados".
Ahora están preocupados por el nuevo asfaltado de la calle. "Luego tendrán que pintar las marcas viales y ella no soporta esos olores. Además, van a fumigar unos chopos y pretenden que nosotros escojamos el veneno menos perjudicial, como si fuéramos expertos", añade.

Una patología controvertida


El síndrome de Sensibilidad Química Múltiple (SQM) es un trastorno ambiental incurable, aunque sí puede tratarse. Los afectados expuestos a agentes químicos -un simple perfume es suficiente- sufren dolores de cabeza, picor en ojos y boca,cansancio general y palpitaciones. En algunos casos, pueden llegar a sufrir insuficiencia respiratoria grave. La OMS no reconoce su existencia, muy controvertida entre la comunidad científica.

El tratamiento prescrito a Roda en Dallas dicta que nadie se le acerque si ha usado detergentes o perfumes. Solo pueden lavarse con bicarbonato.Para regresar a Valencia, Roda fue trasladada en un avión con condiciones highiénicas especiales que le ofreció "el Pocero de Seseña".

La noche de San Juan, Roda se aisló del humo de las fogatas en la playa de Puzol. La Conselleria la llevó en ambulancia: "Y la recogimos a las seis de la mañana cuando se cansó de estar allí", aclara una de las responsables. "Y eso después de ofrecerle una habitación en el Hospital Doctor Moliner, que rechazó porque las mesitas eran de madera".