Archivo de Público
Lunes, 14 de Julio de 2008

Una calle para las víctimas de la represión franquista

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica pide al Ayuntamiento de Ponferrada que se dedique una calle a dos víctimas de la represión franquista exhumadas recientemente

EFE / PÚBLICO.ES ·14/07/2008 - 17:13h

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha pedido al Ayuntamiento de Ponferrada que dedique una calle de la ciudad a Jerónima Blanco y su hijo Fernando, cuyos restos fueron encontrados en una fosa de la Guerra Civil en el barrio de Flores del Sil.

Jerónima Blanco, embarazada y de 22 años, y su hijo Fernando Cabo, de 3, fueron asesinados en 1936 por un grupo de falangistas en represalia por la huida hacia Asturias del marido y padre de ambos, Isaac Cabo.

La ARMH recuperó los restos de madre e hijo la pasada semana durante la excavación llevada a cabo en una finca particular del barrio de Flores del Sil, motivo por el que han solicitado una calle para estas dos víctimas de la guerra. "Alguna vez ha de ser la primera que se dedique una calle a estas víctimas", ha señalado el presidente de la ARMH en el Bierzo, Santiago Macías, ya que a su juicio el caso de Jerónima y Fernando es "muy ilustrativo de lo que sucedió en aquel momento, porque sin que en el Bierzo hubiera guerra abierta, hay un número de víctimas considerable".

"Alguna vez ha de ser la primera que se dedique una calle a estas víctimas" 

El sobrino-nieto de Jerónima, Abel Arias, ha acompañado a los miembros de la asociación en su petición al ayuntamiento para además solicitar más ayuda para el colectivo.

"Es muy triste que sea una asociación la que tome partido en esta situación y no el Gobierno", ha señalado Arias, quien ha lamentado la escasez de fondos para proceder a la exhumación de fosas, puesto que las víctimas represaliadas "deben estar en el cementerio y no en cunetas".

La Asociación también ha incluido en su propuesta una colaboración expresa del ayuntamiento para el estudio de nuevas fosas en el municipio de Ponferrada, así como una petición para la instauración de un monumento en colaboración con el Consejo Comarcal del Bierzo que recuerde a los 500 bercianos que se calculan permanecen enterrados en el paraje conocido como Montearenas.

El "doble rasero" en torno las víctimas

Por otra parte, el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, ha criticado hoy el "doble rasero" que algunas personas utilizan para valorar a las víctimas, pues "apoyan a las del terrorismo" pero "no reconocen" a los represaliados tras la Guerra Civil

Silva ha hecho estas declaraciones en San Vicente del Raspeig, donde ha ofrecido la conferencia Las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica, ¿una cuestión generacional?, dentro del ciclo La memoria histórica. La dignidad de los represaliados y movilización cívica, organizado por la Universidad de Alicante (UA).El presidente de este colectivo ha considerado "gravísimo" que el puerto de Alicante no tenga "ni una mísera placa" que recuerde los hechos que allí sucedieron en marzo de 1939, cuando miles de republicanos fueron atrapados y conducidos a campos de concentración mientras esperaban barcos para irse al exilio.

"Independientemente del partido que uno sea, no se puede cerrar los ojos ante un hecho histórico y hacer como si nunca hubiera pasado, pues pretender que se olvide es vergonzoso", ha señalado Silva. Para el ponente, "lo que sucedió en el puerto de Alicante fue una tragedia, y que un alcalde no quiera que se ponga un monumento que recuerde aquello es gravísimo". En este sentido, ha destacado que "no se puede apoyar a las víctimas del terrorismo y luego hacer un doble rasero y a las víctimas de un hecho tan trágico como ése no querer reconocerlas públicamente".

"No se pude querer quitar calles con nombres de etarras y mantener las de militares golpistas" 

Igualmente, "no se puede querer que se quiten calles con nombres de etarras en el País Vasco" y al mismo tiempo mantener "calles con nombres de algunos militares que fueron responsables de cientos de miles de asesinatos" durante la Guerra Civil.

Silva ha afirmado que el escenario de un hecho como el que sucedió en el puerto de Alicante, "en cualquier país europeo sería un lugar emblemático"; sin embargo, "hay un problema de identidad común que todavía" persiste y que es herencia de la "inercia que generó la dictadura" franquista.

En España se ha luchado para reconocer a las víctimas de dictaduras como la chilena o la argentina, pero no se profundiza en la propia "por miedo social, sobre todo en el ámbito rural; por acuerdos de la Transición entre la izquierda y la derecha, que creyeron que podría ser un obstáculo para la democracia, y por intereses, ya que hay sectores que se han enriquecido al abrigo de la dictadura".

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica nació en 2000 y en estos ocho años "ha exhumado unas 70 fosas comunes con más de 1.100 cuerpos recuperados". El colectivo cuenta con una subvención del Ministerio de la Presidencia, pero sobre todo sobrevive gracias a la "voluntad de la gente", la mayoría de ellos nietos de personas que fueron represaliadas.

"Pedimos que la labor que nosotros realizamos la haga el Estado", ha reivindicado Silva, quien ha añadido que "la sociedad no está cuidando ni está siendo justa con la gente que luchó contra la dictadura".