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Lunes, 14 de Julio de 2008

El fiscal del TPI acusa al presidente de Sudán de crímenes de guerra en Darfur

La ONU suspende indefinidamente la misión de pacificación en Darfur ante posibles represalias.

EFE ·14/07/2008 - 14:35h

AFP - El conflicto de Darfur ha desbastado la región y ha dejado miles de muertos y unos dos millones de exiliados y refugiados.

El fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno Ocampo, ha acusado al presidente de Sudán, Omar al Bachir, de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio en Darfur, donde han muerto más de 300.000 personas en cinco años de conflicto.

Moreno Ocampo presentó hoy a los jueces el resultado de su segunda investigación en Darfur y serán los magistrados de la sala preliminar del TPI quienes tendrán que decidir ahora si las pruebas constituyen una base razonable para hacer efectiva la orden de arresto contra el presidente de Sudán.

Sudán rechaza la acusación 

No obstante, Sudán ha rechazado la competencia legal delTPI. "Sudán no aceptó incorporarse a la TPI, por lo que ésta no tiene ninguna autoridad legal sobre el gobierno o los habitantes de Sudán", asegura el vicepresidente sudanés, Ali Ozman Mohamed Taha, en una rueda de prensa en Jartum. Por ese motivo, Taha señala que "el fiscal jefe (del TPI) no tiene facultad para juzgar a ciudadanos sudaneses", por lo que su decisión de pedir una orden de arresto internacional contra Bachir carece de "legitimidad". 

Un presidente para una región desolada

Al Bachir se ha convertido en el tercer presidente en ejercicio en ser objeto de un proceso judicial internacional.

Le precedieron el serbio Slobodan Milosevic, fallecido en 2006 e inculpado en 1999 por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), y el liberiano Charles Taylor, perseguido desde marzo de 2003 por el Tribunal Especial de Sierra Leona.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas denunció en junio la falta de cooperación de Sudán con el TPI, cuya jurisdicción no reconoce, y la Unión Europea amenazó con sancionar a Jartum.

Sudán, la mayor nación del continente africano, sufre múltiples divisiones religiosas, étnicas y socio-económicas, acentuadas por las luchas para apropiarse las riquezas naturales, desde que en 1978 se descubriera petróleo al sur del país.

Los enfrentamientos en Darfur, región occidental de Sudán fronteriza con Chad, se han cobrado miles de muertos y han ocasionado unos dos millones y medio de desplazados a campos de refugiados dentro y fuera del país, en lo que la ONU ha definido como uno de los peores desastres humanitarios de este siglo.

Reacciones de la Unión Europea 

La Comisión Europea (CE) ha apoyado hoy los esfuerzos del TPI para perseguir a los culpables del genocidio de Darfur, pero añadió que al mismo tiempo se debe buscar una solución política dialogada para el conflicto.

"Ponemos paz y justicia en el mismo nivel de importancia para intentar encontrar una solución para el país y la región", dijo el portavoz europeo de Ayuda Humanitaria, John Clancy, sobre la acusación contra el presidente de Sudán.

El portavoz hizo estas declaraciones minutos antes de conocerse oficialmente que el fiscal jefe del TPI, Luis Moreno Ocampo, había formalizado su orden de detención contra el presidente sudanés.

La Comisión Europea destinó 428 millones de euros en ayuda humanitaria a Sudán entre 2005 y 2007.

Está previsto que la presidencia de turno francesa emita un comunicado esta tarde con una reacción oficial a la acusación contra el mandatario.

La ONU se retira de Darfur

La misión militar conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID) han anunciado la "suspensión indefinida" de sus actividades como prevención ante un posible brote de la violencia tras la orden de detención contra el presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir.

En un comunicado difundido hoy en Jartum, la UNAMID pidió a sus miembros presentes en Darfur, oeste del país, que no salgan de sus casas y elevó la emergencia hasta el nivel 3, uno por debajo del máximo.

Según fuentes de la ONU, algunos empleados ya han sido trasladados como medida preventiva. 

Mientras, la misión de los cascos azules en el sur de Sudán (UNMIS) también suspendió sus actividades hoy por las mismas razones en anticipación a una eventual reacción violenta por parte de los seguidores de Bachir.