Archivo de Público
Domingo, 13 de Julio de 2008

‘Ángeles de la guarda’ para los niños más vulnerables

Más de 1.000 prematuros se han beneficiado hasta los siete años del servicio de seguimiento del Hospital 12 de Octubre

ANTONIO GONZÁLEZ ·13/07/2008 - 19:34h

AFP - Las unidades de neonatología tratan de emular cada vez más las condiciones del seno materno.

Aunque no tengan problemas, los niños prematuros necesitan que varios especialistas, en sus primeros años de vida, controlen su desarrollo, algo que no siempre está bien organizado en la sanidad pública. Por este motivo, los responsables del Servicio de Neonatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid decidieron poner en marcha un servicio que coordinara a todos estos especialistas y permitiera, no sólo la detección precoz de cualquier problema, sino también que la familia sepa en cada momento a quién acudir, teniendo la consulta de neonatos como centro de referencia. Hoy, casi 20 años después, y cuando el programa acaba de rebasar la cifra de 1.000 niños atendidos, la experiencia ha demostrado la efectividad de estos ángeles de la guarda que se ocupan de los niños hasta que cumplen los siete años.

La jefa del Servicio de Neonatología del Hospital 12 de Octubre, Carmen Pallás, reconoce que antes de que se pusiera en marcha el servicio de seguimiento de prematuros “para las familias era un lío terrible”, ya que no sólo tenían que afrontar la dispersión de los especialistas, sino que acababan recibiendo diferentes versiones sobre el tratamiento. “Si hay discrepancias entre los especialistas, lo hablan entre ellos para que la familia no reciba decenas de informaciones distintas”, añade Pallás, que cree que este sistema, que se aplica a los niños que nacen con menos de 1.500 gramos o antes de la 32º semana de gestación, “para los especialistas es bueno y para las familias mucho mejor”.

Tal como indica Pallás, gracias a programas como éste “ya no se concibe que en un hospital se atienda a niños menores de 1.500 gramos que no entren en un seguimiento estandarizado. Para esta especialista, hay que tener en cuenta que el alta “es algo puntual en la biografía del niño, y no significa que a partir de ese momento esté todo resuelto”, ya que los prematuros siguen necesitando una serie de controles, que se verifican mediante este programa a los 15 días del alta y a las edades de 3, 6, 9, 12, 18 y 24 meses. Después, hasta los siete años, los niños acuden a la consulta una vez al año, aunque esto no implica que dejen de recibir asistencia de su pediatra de atención primaria. No obstante, los padres pueden acudir con su hijo o llamar para pedir consejo siempre que lo consideren necesario. “Estas familias necesitan un espacio porque han tenido una trayectoria muy dura y compleja”, explica Pallás.

Más complicaciones

La puesta en marcha de programas de este tipo, también en marcha en otros centros como el Virgen Macarena de Sevilla, se enmarca en un cambio en la forma de tratar a los prematuros que afecta también a la asistencia que se presta en los servicios de neonatología. Así, estas unidades tienden cada vez más a emular el entorno que tendría el niño en el vientre materno, recreando un ambiente con luz tenue, con poco ruido e intervenciones lo menos agresivas posible. “Antes, en las unidades de vigilancia intensiva había mucho más ruido, los bebés recibían pinchazos en diferentes momentos y se les podía interrumpir el sueño más de 200 veces en 24 horas; ahora intentamos respetar su sueño y agrupar las manipulaciones”, añade Pallás, que señala que estos niños tienen el cerebro todavía muy inmaduro, y que el exceso de estímulos les puede causar problemas en el futuro.