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Domingo, 13 de Julio de 2008

Al menos 21 muertos, la mayoría niños, en un atentado suicida en Afganistán

El objetivo de este ataque era un coche de policía aunque la mayoría de los fallecidos son civiles

AGENCIAS ·13/07/2008 - 13:20h

La provincia afgana de Uruzgan, en el sur del país, sufrió hoy un devastador atentado que, aunque tenía como objetivo un coche de policía que se encontraba en un bazar del distrito de Deh Rawud, causó mayoritariamente víctimas civiles.

En total, perecieron al menos 21 personas, muchas de ellas niños. Se trata de una prueba de la renacida insurgencia en el país árabe, cuando aún suenan los ecos del atentado que tuvo lugar el pasado día 7 contra la embajada india en Kabul y que se cobró la vida de 41 personas.

Los hechos ocurrieron en un bazar del distrito de Deh Rawud, ubicado en la provincia sureña de Uruzgan. Allí, a las 10.30 hora local, un hombre sobre una motocicleta se inmoló, según el portavoz policial Jumma Gul, en declaraciones a la BBC. En consecuencia, el caos llegó al concurrido mercado y murieron al menos 21 personas, si bien la cifra variaba en función de las fuentes y algunas voces incluso elevaban este número.

"Diecisiete civiles y cuatro policías murieron en el ataque", señaló el jefe provincial de la Policía, Juma Khan Himat. Además, "37 civiles y cinco policías han resultado heridos" y se produjeron incontables daños materiales, principalmente entre las tiendas cercanas a la deflagración.

Ataques incesantes

Washington y Kabul sitúan en unos 800 el número de civiles fallecidos en lo que va de año, en el aparente despertar de la insurgencia, que ha llevado al país árabe a niveles de violencia hasta ahora desconocidos. De hecho, aún colea el atentado ocurrido el pasado lunes en Kabul, frente al consulado indio, y que costó la vida a 41 personas, entre ellas un agregado de Defensa y un diplomático de la India.

Hoy, el consejero de seguridad nacional, M.K. Narayanan, se sumó a las sospechas del Ejecutivo afgano respecto a la autoría de este ataque y apuntó directamente a Pakistán, en particular a sus servicios de inteligencia (ISI). "No tenemos duda de que el ISI está detrás de esto", afirmó, "estamos a favor del proceso de paz, pero el ISI no es parte de este". Kabul ya había dicho que la masacre lleva el "sello de una agencia de inteligencia particular", algo que desde Islamabad se niega.