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Sábado, 12 de Julio de 2008

Unas tres mil personas asisten al entierro de la familia que murió ayer Yecla

EFE ·12/07/2008 - 12:50h

EFE - Unas tres mil personas han asistido hoy al funeral de los cuatro miembros de la familia que murieron ayer en la localidad murciana de Yecla, después de que el padre asesinara con un arma blanca a su esposa y a sus dos hijos y se disparara con una escopeta.

Unas tres mil personas, según la policía local, han asistido al funeral corpore in sepulto y entierro de los cuatro miembros de la familia que murieron ayer en la localidad murciana de Yecla, después de que el padre asesinara con un arma blanca a su esposa y a sus dos hijos y se disparara con una escopeta.

Por decisión de los familiares del matrimonio, el funeral ha sido conjunto y el parricida, Juan Pérez Valera, de 43 años, ha sido enterrado en el nicho contiguo al de su mujer, Josefa Serrano Azorín, de 39 y al lado del de sus hijos, Alba, de seis años, y Samuel, de cuatro.

Los cuatro féretros llegaron a las 11 de la mañana en tres coches fúnebres, procedentes del tanatorio en el que los cuerpos fueron velados anoche, a la iglesia de la Purísima de Yecla, donde fueron recibidos por el vicario de zona , José Alberto Cánovas, y el párroco, Francisco Azorín.

El funeral, que duró media hora, fue oficiado por éste último, quien en nombre de los allegados de la familia, agradeció a los asistentes, entre los que se encontraban alumnos del colegio Alfonso X El Sabio, al que iban los niños asesinados, su condolencia y apoyo.

Entre los asistentes se encontraban también el alcalde de Yecla, Juan Manuel Benedito, y otros miembros de la corporación yeclana, que ayer declaró tres días de luto en el municipio y convocó una concentración silenciosa para el mediodía del próximo lunes.

Vecinos que asistieron al funeral expresaron su consternación y comentaron que nadie se explica lo ocurrido.

El suceso tuvo lugar ayer en un chalet ubicado en un paraje rural cercano al caso urbano de Yecla, donde Juán Pérez Varela mató con un cuchillo a su mujer y a sus dos hijos y, tras llamar a la policía, se disparó con una escopeta a la altura de la barbilla cuando llegaron los agentes.