Archivo de Público
Sábado, 12 de Julio de 2008

Madres de alquiler: una oferta ilegal

Expertos en reproducción, a favor de permitir la técnica, que beneficiaría a unas 15 parejas al año

VANESSA PI ·12/07/2008 - 20:09h

Las parejas españolas que optan por esta solución se ven obligadas a ir a Reino Unido o Estados Unidos. / JÚPITER

"Española de 20 años, procedente de buena familia, educada y formal. Me ofrezco como madre de alquiler. Interesados ruego pónganse en contacto conmigo". Este es uno de los cientos de anuncios que circulan por Internet. Quien lo escribe se hace llamar Princesa y su oferta ha obtenido numerosas respuestas.

Lo que es prácticamente imposible saber es si Princesa ya alberga en su vientre el óvulo fecundado de otra pareja. Las conocidas como madres de alquiler son ilegales en España. La discreción es la norma y quienes se ofrecen como madres de alquiler no quieren oír hablar de periodistas. La demanda es desconocida, pero se calcula que un 15% de las parejas españolas son infértiles, y la mitad de ellas no lo sabe.

Los expertos creen que sería positivo permitir las madres de alquiler, una práctica estigmatizada que, según Juan Antonio García Velasco, director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Madrid, es solicitada por unas 15 parejas cada año. Sólo unas pocas acaban llevándolo a cabo en países como EEUU o Reino Unido, donde la ley lo autoriza.

La demanda ha tomado voz esta semana en el Encuentro Anual de Medicina Reproductiva de Europa, celebrado en Barcelona, y coincide con el proceso legislativo que ha emprendido Francia. "Si se permite la donación de ovocitos a una mujer sin ovarios, también debe ser legal que las mujeres que han perdido su útero o que nacieron sin él puedan tener un hijo biológico con una madre de alquiler", explica el doctor García Velasco.

Ana Monzó, de la Sociedad Española de Fertilidad, añade que se debería analizar caso por caso, y es partidaria de que sólo sea posible si la mujer es fértil y tiene óvulos normales. El cambio es complejo; la ley entraría en conflicto con el derecho civil, que dice que es madre quien pare. En otros países, basta con reconocer al niño.