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Sábado, 12 de Julio de 2008

Rajoy propondrá modificar la ley para que se eliminen las calles de etarras

Espera conseguir el sí del Congreso: "Será imposible que alguien en sus cabales no dé el apoyo a una iniciativa de estas características"

AGENCIAS ·12/07/2008 - 19:41h

El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció hoy en Bilbao que su formación promoverá en el Congreso de los Diputados la reforma de la ley de Solidaridad con las Víctimas del terrorismo para que se retiren "símbolos públicos que ensalcen el terrorismo".

En su iniciativa, que espera conseguir el "respaldo mayoritario" de la Cámara Baja, los conservadores exigirán que "todas las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias y en su respectivo ámbito territorial, adoptarán todas las medidas conducentes a la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas como nombres de calles, plazas, avenidas o parques, de exaltación personal o colectiva del terrorismo o de terroristas". 

Para Rajoy, la reforma que propugna responde al "puro sentido común, y pronosticó que será "imposible" que alguien "es sus cabales" no dé el apoyo a "una iniciativa de estas características". 

Durante la clausura del XII Congreso que el PP vasco celebró desde ayer hasta hoy en la capital vizcaína, Rajoy advirtió de que el PP vasco tiene "vocación mayoritaria" y aspira a gobernar en Euskadi para ser una alternativa a los gobernantes que pretenden una "vuelta a la Edad Media". Según Rajoy, plantear, en la actualidad, cambiar "algo" que "funcionó", en alusión al Estatuto de Gernika, es una "irresponsabiidad descomunal". En este sentido, aseguró que tanto "el Plan Ibarretxe" como "las terceras vías" son "sinónimo de inestabilidad, disputa y división". 

Tiende la mano, pero no tanto 

El presidente del primer partido de la oposición fue muy crítico con la política lingüística del Gobierno vasco y defendió el derecho "individual" de los padres a elegir el idioma en el que quieren que se eduquen sus hijos. Negó que la Administración pueda "quitar" a los progenitores la capacidad de decir "cómo quieren a sus hijos" y manifestó que, además, "no está para catequizarlos y decir cómo tienen que ser, ni en qué tienen que hablar".

"Esa batalla -advirtió- este partido, porque hablamos de derechos individuales, la dará el PP hasta el final, democráticamente, como corresponde pero la dará".

Rajoy también tuvo críticas hacia el PSOE, que, con temas como los abordados en su último congreso no hace, en su opinión, otra cosa que "generar división y provocar problemas". Aludió a la existencia de "una crisis económica muy importante" y recordó que su formación ha ofrecido su ayuda al Gabinete Zapatero "para abordar conjuntamente" la situación. "Lo que no se puede, después de haber dicho a la gente que vivimos en el país de las maravillas, o que estamos en la 'champions league' de la economía es no hacer nada", agregó. Animó al Ejecutivo a tomar iniciativa y aceptar "la oferta de colaboración que algunos hemos hecho lealmente".

"No sé si va a ser ésa o no la posición del Gobierno. Los veo demasiado desorientados, desbordados. Un Gobierno debe dar la batalla en los tiempos de dificultad, porque cuando el mar está en calma, navegar lo hace cualquiera", señaló.

 La casa de San Gil 

El líder de la oposición tuvo, en el marco de la cita congresual, un recuerdo para la ex presidenta de la formación en Euskadi María San Gil, ausente durante las dos jornadas congresuales, a la que agradeció "haber defendido las posiciones" de la formación. "Le estamos y estaremos eternamente agradecido y aquí, en su casa, nos tiene a todos", concluyó.

Por otra parte, Rajoy se dirigió a los compromisarios vascos del PP vasco para recordar los "momentos difíciles" vividos aunque agregó que "la batalla hay que darla en las dificultades". "He aspirado a que mi partido sea un partido unido, en el que todo el mundo tenga su sitio. Creo que se ganan amigos por vía de ampliaión. haremos todos los esfuerzos que haya que hacer", dijo.

Animó, en este sentido a "hacer todos los esfuerzos" para "defender aquello" por lo que más de diez millones de personas votaron al PP y a lograr que la cifra llegue a los 12 ó 13 millones.