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Sábado, 12 de Julio de 2008

Los padres siguen buscando culpables cuando se cumplen dos meses del seísmo en China

EFE ·12/07/2008 - 09:21h

EFE - Wei Yang, una niña de 5 años supervivientes del terremoto, a las afueras de una casa devastada en l aregión de Xiang Jiang, en la provincia de Mianyang, en el suroeste de la provincia de Sichuan (China), el 13 de junio pasado.

Dos meses después de que un terremoto de 8,0 grados devastara la provincia de Sichuan (suroeste), algunos padres de los niños fallecidos en el derrumbe masivo de escuelas han dicho que irán a Pekín a pedir una investigación después de que sus peticiones fueran ignoradas por las autoridades locales.

El pasado 12 de mayo, un sismo de 8,0 grados en la escala de Richter con epicentro en Wenchuan (Sichuan) sacudió China con un balance de 69.197 muertos, 18.341 desaparecidos y 374.176 heridos, según los últimos datos actualizados por el Consejo de Estado.

Más de 46 millones de personas resultaron afectadas y 20 millones tuvieron que ser desplazadas, parte de las cuales siguen viviendo en campamentos conformados por enormes tiendas de campaña de color azul, que se han convertido en todo un símbolo del seísmo.

Los cinco millones de personas que se quedaron sin hogar saben que su temporalidad va para largo y el Gobierno ha dicho que la reconstrucción puede demorarse hasta diez años, aunque prometió que se dará prioridad a los hospitales y escuelas.

Esta promesa no ha servido, sin embargo, para calmar la ira de los padres de los más de mil niños que perdieron la vida en la escuela de secundaria de la localidad de Beichuan, que han anunciado su decisión de pedir a los líderes nacionales una investigación, después de que el gobierno local hiciera oídos sordos a su solicitud.

Según publicó el diario "South China Morning Post", los peticionarios presentarán su demanda después de los Juegos Olímpicos de Pekín, que terminarán el 24 de agosto.

"Si vas ahora, no tendrán tiempo de escucharte porque todo el mundo está concentrado en los Juegos", declaró el padre de un adolescente de 14 años fallecido en el colapso de la escuela.

Más de 7.000 colegios se derrumbaron en pocos segundos durante el terremoto debido, según han denunciado los damnificados, al relajamiento de las normas de construcción a causa de la corrupción local, sin que hasta el momento haya habido resultado alguno de la investigación oficial que prometió el Gobierno.

Entre tanto, los desplazados se enfrentan a nuevos riesgos ante la llegada de las lluvias junto al de posibles epidemias y al de trastornos mentales, tanto niños como adultos.

Algunas de las viviendas temporales que acaban de ser construidas no están bien acondicionadas para aguantar las precipitaciones por lo que podría verse afectadas por las inundaciones, según dijo hoy a Efe una trabajadora humanitaria bajo la condición de anonimato.

Pero pese a todo, las zonas asoladas por el terremoto tratan de vivir una aparente normalidad.

Como la ciudad de Dujiangyan, una de las más devastadas por el temblor, salpicada de tiendas azules donde se alojan los desplazados, y de multitud de edificios agrietados y totalmente vacíos que aún se mantienen en pie a la espera de ser demolidos.

Todos los vehículos que salen de la ciudad, que sigue tomada literalmente por el Ejército, son desinfectados a manguerazos por miedo a epidemias, aunque hasta el momento, según el Ministerio de Salud, no se ha producido ninguna.

El sismo de hace dos meses fortaleció la imagen del Gobierno chino, por su pronta respuesta y su insólita transparencia informativa, y despertó una ola de solidaridad dentro y fuera del país que se ha traducido en donaciones por valor de más de 8.000 millones de dólares.