Archivo de Público
Viernes, 11 de Julio de 2008

El PP repudia la corrupción a la vez que Rajoy se pasea con Fabra

Santamaría pide dureza "con los que trincan" y su líder define al imputado valenciano como "ejemplar"

B.TOLEDO/A.L.MILLÁN ·11/07/2008 - 23:35h

El PP se tiró ayer de cabeza al pozo de la contradicción en lo que respecta a la corrupción. En Estepona (Málaga) –cuyo ya ex alcalde socialista lleva un mes preso acusado de soborno–, la portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, presentaba por la mañana un decálogo contra la corrupción y pedía “mano dura con los que trincan”. Por la tarde, su jefe de filas, Mariano Rajoy, se paseaba por la bahía de Castellón con el presidente de la Diputación Provincial y líder del PP en la provincia, Carlos Fabra, imputado desde 2004 por presunto soborno y tráfico de influencias, entre otros delitos.

Fabra “es un ciudadano y un político ejemplar”, acabó respondiendo Rajoy cuando se le preguntó por la contradicción de que, el mismo día en que su partido auspiciaba un plan integral por la limpieza democrática, él estuviera compartiendo mesa y micrófono con un cargo público investigado por la justicia y contra quien el PP jamás ha adoptado medidas.


Rajoy usó ese calificativo

–“ejemplar”– a dos metros del interesado, que le observaba sin mostrar nerviosismo alguno tras sus características gafas oscuras. La respuesta del líder del PP fue vigorosa e, incluso, un punto airada. Aseguró que Carlos Fabra ha recibido el apoyo de los castellonenses a través de las urnas y que “está aquí porque lo ha merecido”. Llegó a recomendar “más prudencia al hablar de las personas”.

Y acabó disculpando al presidente de la Diputación de Castellón, cuya familia está presente en el gobierno de esta institución desde hace cinco generaciones, porque “nadie ha dicho en ningún tribunal que sea culpable”.

Estepona, “una vergüenza”

“Cuando los tribunales toman decisiones, las respetamos y acatamos, y mientras no las toman, todos somos iguales”, adujo Rajoy al tiempo que pedía respeto a la presunción de inocencia del presidente de la Diputación castellonense y calificaba de “dramático” lo sucedido en Estepona.

Más lejos había llegado por la mañana la portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, durante la presentación en Estepona del citado decálogo contra la corrupción. “Es una vergüenza que se produzcan casos como los de Estepona, Marbella o Seseña porque hay políticos que sí trabajan para servir a los ciudadanos”, clamó la portavoz cargando así contra el PSOE, que vio cómo su alcalde, Antonio Barrientos, acababa esposado camino de la cárcel hace un mes.

Barrientos ha sido expulsado del partido. Uno de sus homólogos más cercanos territorialmente, el de Alhaurín el Grande, también imputado por corrupción, sigue siendo, como Fabra, militante del PP, pese a que el código ético del partido prevé que los imputados pongan el cargo a disposición del partido.

En Estepona, el PP propuso el endurecimiento de las penas por los delitos vinculados a la corrupción urbanística. Así lo subrayó ayer Soraya Sáenz de Santamaría, que anunció que el decálogo se materializará en un Plan Integral contra la corrupción urbanística que llevarán al Congreso. La proposición no de ley se formulará en un plazo máximo de tres meses.

El objetivo es “tener mano dura con los que trincan y por eso solicitaremos la reforma del Código Penal”, afirmó la portavoz. En el paquete de medidas se fija, además, la creación de unidades especiales en las fiscalías, especialmente en las de zonas que ya cuenten con antecedentes.

El PP pedirá un refuerzo de la Agencia Tributaria “para mejorar la aplicación de la Ley de Prevención de Fraude Fiscal”. Sáenz de Santamaría avanzó también que el PP promoverá un “mayor control en los ayuntamientos con la evaluación de los servicios públicos” y advirtió a los alcaldes socialistas de “que todo se va a revisar”.