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Viernes, 11 de Julio de 2008

El drama de que el pan se llame pa

En una información que no animaba a visitar Catalunya, Telemadrid explicaba que la Mesa del Turismo había emitido un comunicado avisando de los perjuicios del bilingüismo para los turistas

FERRAN CASAS ·11/07/2008 - 22:39h

 

En Catalunya es de sobra conocida la tentación casi irresistible de los responsables de Telemadrid, el canal público madrileño que controla Esperanza Aguirre (PP), de retorcer hasta la distorsión la realidad del país. Pasó en abril del año pasado con el zafio reportaje de El Mundo Televisión 'Ciudadanos de segunda' y ha vuelto a pasar ahora.

Entonces se denunció de forma prolija que el castellano (la lengua que, quién lo iba a decir, más catalanes hablan) está "en peligro de extinción" y que los catalanes "imponen su lengua e ideología por las buenas o por las malas". Presentaban a Arcadi Espada y Albert Boadella, dos de los promotores del manifiesto españolista que Telemadrid ha suscrito y que pretende la preeminencia del castellano, como residentes en un auténtico gulag. En menos minutos (no llegan a tres), la cadena se superó el miércoles con sólo dos vídeos en su telenoticias donde servía un agitado cóctel de lengua y turismo. Vistos los datos y las reacciones, la manipulación queda, cada día que pasa, más al descubierto.

En una información que no animaba a visitar Catalunya, explicaba que la Mesa del Turismo, un lobby formado por grandes empresas del sector, había emitido un comunicado avisando de los perjuicios que el bilingüismo causa en Baleares, Catalunya, País Valenciano, Galicia, Navarra y Euskadi. En otra noticia complementaria, una redactora constataba lo complicado que es pasar una semana de asueto en Catalunya porque en algunos negocios los carteles están en catalán y al pan se le llama 'pa', a los helados, 'gelats' y a los zumos, 'sucs'.

La identidad, valorada

Como suele pasarle a la cadena -condenada por manipulación en el Parlamento Europeo y cuya plantilla ha denunciado una y otra vez la línea ideológica- su realidad ha sido rebatida. También la del lobby, del que forma parte Air Berlin y que se posicionó sin que algunos de sus miembros, como Iberia o Renfe, estuvieran al tanto, según fuentes del sector. El informativo sostuvo que "por primera vez el sector se une contra algo que lleva tiempo sufriendo". Lo ilustró con planos del acto de constitución del primer tripartito catalán en 2003, como si de ahí viniera todo el problema "lingüístico". Si alguien representa el sector y debería sufrir los desmanes que Telemadrid amplifica son los empresarios catalanes, pero ellos no salen. Lejos de compartir el comunicado de la Mesa, la Comisión de Turismo de las Cámaras de Comercio de Catalunya afirmó que el catalán "no perjudica sino que enriquece los valores y sentimiento de todos los españoles y extranjeros que nos visitan" y lamentó "que se confunda la realidad".

El noticiario explicaba que "en juego está el verdadero motor de la economía española" y que el celo lingüístico ocasiona "trabas, perjuicios y un grave daño a la imagen del turismo". Pero los datos son otros. Catalunya no sólo es la comunidad que más turistas atrae sino que, hasta 2007, su balance no ha parado de subir. El 35% de los turistas españoles que la visitan son de Madrid y, hasta ahora, no se conoce problema alguno.

Ignorancia o mala fe

El tono y contenidos de Telemadrid ha causado entre enojo y cachondeo en Catalunya, cuya industria turística lucha estas semanas por sobreponerse a los efectos de la crisis. El director general de Turismo del Govern, Joan Carles Vilalta, afirma que los estudios demuestran que los visitantes valoran mucho las particularidades culturales y atribuye el tono del informativo "a ignorancia o mala fe". Denuncia, además, que se parte de la base que el castellano no da problemas a un inglés o un alemán, "cosa que no tiene porqué ser cierta". Vilalta afirma que para lo que hay problemas no es para ser atendido en castellano, sino en catalán.

Lejos de la polémica y preocupado por cómo remontar una crisis que ya se ha dejado notar en junio, el presidente del Gremio de Hostelería de Castelldefels, Manuel Ortiz, afirma que el catalán nunca ha creado problemas con ningún turista y que "en ninguna reunión del sector -dice- he oído en 25 años alguna queja o preocupación". Reduce la polémica a un intento de buscar culpables a "unos números que este año serán malos".

Telemadrid aseguraba que la promoción de lenguas es "un suma y sigue que hace del turismo una de sus principales víctimas". Eso pese a que, por ejemplo en Baleares, cuesta oír catalán en muchos sitios. Los mismos donde cuesta oír castellano. El alemán o el inglés se imponen. Pero el 11-M ya dio fe de que a Telemadrid ninguna realidad, por más tozuda que sea, le tumba una teoría.