Archivo de Público
Viernes, 11 de Julio de 2008

Pujol apela a una CDC sin complejos

El expresident cierra filas con Artur Mas en un congreso al que se llega con la cúpula pactada

FERRAN CASAS ·11/07/2008 - 22:18h

Jordi Pujol abrió este viernes el 15º congreso de CDC con un discurso fuerte. La actual dirección, que le reserva un papel testimonial incompatible con su fuerte personalidad política y carisma, había programado que hablara quince minutos. Pero usó 45 y fue (eso sí que estaba previsto) el plato fuerte del día. Cerró filas con Artur Mas y su proyecto de Casa Grande del catalanismo pero también advirtió a Convergència, el partido que fundó en 1974 y que seguirá presidiendo después del cónclave aunque, esta vez, su cargo ya no se vote, que debe dejar atrás sus complejos.

Pujol, que se sigue resistiendo a ser juzgado desde la escala de valores de la izquierda, recordó que se les pide definirse entre la izquierda y la derecha, lo laico y lo confesional o el nacionalismo y el independentismo. Según él, no deben entrar en el juego sinó defender su proyecto “sin complejos”.

No sólo revalidó la apuesta por Mas, a quien en 2001 eligió como sucesor, sino también con la Casa Grande, que pasa por un nacionalismo remozado capaz de atraer electorado fronterizo con PSC y ERC. El expresidente consideró que el banderín de enganche de CDC no es más que su proyecto actualizado. Afirmó también, deslizando una crítica a José María Aznar, que él si  ha sabido apartarse desde que ya no preside la Generalitat.

Llamó a los 2000 delegados que asisten al congreso a “tragar hierba” e ir “casa por casa” en busca del voto para que el tripartito pierda la mayoría absoluta resultante de la suma de los escaños de PSC, ERC e ICV-EUiA.

El congreso se prevé plácido. Mas ya ha dado a conocer la nueva dirección del partido que se votará este fin de semana. No todos los sectores están satisfechos pero nadie osará a armar alternativas.

Se hablará de Unió

La relación con Unió será uno de los temas. La dirección deja, una vez más, que el debate, que entusiasma a unas bases siempre quejosas de Duran y los suyos, fluya. Pero Mas ya avisó que su proyecto no se puede construir sin UDC. No  vaya a ser que el asunto se le escape de las manos.