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Viernes, 11 de Julio de 2008

Kung Fu Panda, el revés tecnológico de DreamWorks contra Disney·Pixar

La nueva producción de DreamWorks, Kung Fu Panda, llega a las salas españolas cargada de avances en animación 3D. La productora de Steven Spielberg pretender dar un duro revés a la factoría de animación Pixar, en manos de Disney.

PABLO OLIVEIRA Y SILVA ·11/07/2008 - 21:27h

Imagen promocional de Kung Fu Panda, la última película de animación de los estudios DreamWorks.

Este viernes  se ha estrenado en salas de todo el país la última película de animación del estudio DreamWorks, Kung Fu Panda. Un filme que se las tendrá que ver de frente con Wall-E, el título que presenta la experimentada factoría Pixar, convertida en subsidiaria de Disney, pero que no llegará a nuestras pantallas hasta el 6 de agosto. En el horizonte de la primera está conseguir que el tándem Disney·Pixar deje de ser la reina indiscutible de la animación digital. El objetivo es lograr competir de igual a igual en el mercado de la animación, que ha demostrado ser uno de los más rentables, no sólo por lo que se recauda en las salas de cine, sino también por los ingresos que se consiguen con la venta de artículos, juguetes y derechos de explotación de la marca.

El mercado de la animación 3D ha demostrado ser uno de los más rentables

Kung Fu Panda no es sólo una película grande por presentar un orondo osito karateca en pantalla, que tiene que aprender artes marciales para defender a su pueblo; ni tampoco lo es por contar en su versión original con las voces de Dustin Hoffman, Angelina Jolie, Jackie Chan, Lucy Liu y Jack Black (aquí la de Florentino Fernández). Ni tan siquiera es grande por suponer el golpe sobre la mesa del estudio de Steven Spielberg y Jeffrey Katzenberg para plantarse frente a las producciones de animación de Pixar.

Kung Fu Panda es grande por la creatividad de sus diseñadores y porque supone una rotura tecnológica con respecto a las producciones de animación anteriores del estudio, que ya pisan los talones a las producciones de Pixar. Aunque la crítica sitúa en un mayor nivel de calidad los guiones de Pixar y la taquilla suele responder mejor a los títulos que presenta, la productora de Kung Fu Panda ha querido dar un paso de gigante para romper con el liderazgo de su competidor. Y la apuesta se basa en conocimiento y tecnología, antes de dar el paso definitivo al cine en tres dimensiones esteroscópica, con su próxima producción Monsters vs Alien.

Creando vida

 La producción de películas CGI (Imagen Generada por Computadoras) supone el reto de simular mundos que parezcan reales a través de los gráficos que se pueden desarrollar gracias a los ordenadores y la creatividad humana. "Es realmente crear vida", según las declaraciones de Katzenberg, CEO y director de DreamWorks Animation. "Nuestros animadores están produciendo películas que simplemente hace un año eran impensables", añade.

Detalles en los personajes son verdaderos hitos en el mundo la animación

Detalles de la película y los personajes en Kung Fu Panda son verdaderos hitos en la producción de elementos digitales en el mundo la animación. En las películas de animación, la incorporación de objetos supone el enriquecimiento de las imágenes. El uso de numerosas texturas, detalles en los objetos que utilizan los personajes, brillos y reflejos en los elementos que se integran en el entorno, se reúnen para conseguir una mayor dosis de realismo, en busca de la imagen perfecta, real.

Así, como ya hiciera Pixar con Sully, el monstruo azul de Monstruos S.A., con la incorporación de miles de pelos individuales en el personaje, DreamWorks ha cuidado hasta el más mínimo detalle en el cuerpo del oso protagonista. "La dificultad estriba en que estos elementos han de moverse e integrarse en el escenario, reflejando luces, arrojando sombras, ofreciendo diferentes perspectivas", argumenta Katzenberg. Y añade, "cuanto mayor es el número de objetos presentes, más complicada es la gestión de todos los objetos en pantalla, que tienen que comportarse armoniosamente para producir una secuencia realista". Así, cada vez más, la generación de imágenes requiere un mayor nivel tecnológico y ofrece un aumento en la dificultad técnica.

La tecnología de las estadísticas

 Según los datos facilitados por la productora del filme, cuatrocientos animadores han trabajado en la película, entre los que destaca el español Manuel Almela, que ya plasmó sus conocimientos y estilo en El príncipe de Egipto y El dorado, y que actualmente trabaja en la próxima producción del estudio, Monsters vs Alien. Además, al prolongarse la producción del filme a lo largo de casi cinco años, se han utilizado cerca de un millón de horas de trabajo del personal.

En el estudio son conscientes de que el trabajo no podría haber salido adelante sin haber contado con 400 estaciones de trabajo del fabricante HP, que han procesado simultáneamente las imágenes para la realización de las labores de animación. El trabajo de todas ellas, unidas en lo que se denomina una ‘granja' de ordenadores, supuso cerca de 24 millones de horas de trabajo, triplicando la cifra alcanzada por Shrek. Esta experiencia ha llevado al gigante de la producción audiovisual a aliarse con Intel, el mayor fabricante de microprocesadores, para innovar en proyectos tecnológicos de cara a modelar el futuro de la animación CGI.

Ya estrenadas ambas producciones en EEUU, y aunque el robotito sufriente de Wall-E de Disney·Pixar parece que saldrá vencedor en la taquilla, DreamWorks tiene todas consigo para conseguir dar un duro golpe, esta vez de kárate, a la factoría de sueños que ha alimentado las mentes de pequeños y mayores durante más de medio siglo.

Números que no dicen mucho, pero que lo son todo

 - Casi 100.000 objetos y texturas diferentes se programaron para el diseño del Palacio de Jade.

- Algo más de 22.000 pergaminos se incorporaron en el salón del palacio.

- 6.000 plumas conforman el cuerpo del maestro Crane.

- Más de 1.000.000 de confetis fueron diseñados individualmente en la escena en la que el oso Po se convierte en el Guerrero Dragón.

- 8.000 tejas son las que Po lanza a Tai Lung, que fueron dibujadas una a una.

- En casi 1.000.000 de partículas se desintegra la silla que lanza Po con los fuegos artificiales.