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Jueves, 10 de Julio de 2008

Un nuevo y bonito teléfono móvil que no es tan nuevo

Lo novedoso, conexión 3G y GPS, ya está en otros teléfonos de gama alta

MIGUEL ÁNGEL CRIADO ·10/07/2008 - 22:54h

El nuevo iPhone es muy bonito. Para los amantes de las formas y aficionados a dejarlo sobre la mesa será una buena compra. El problema es que este teléfono (muchos olvidan que lo es) no es tan nuevo ni tan avanzado como lo presentan.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su primera acepción, el término nuevo se refiere a algo recién hecho o fabricado. Aquí sí que aciertan Apple y Telefónica. Pero la tercera voz le viene mejor cuando habla de algo "repetido o reiterado para renovarlo". El iPhone 3G es una renovación frente a su primera versión. Aquél no tenía ni conexión 3G ni navegador GPS incorporado.

Sin embargo, eran dos tecnologías ampliamente conocidas. Tanto, que todos los teléfonos de los fabricantes finlandeses, japoneses o coreanos de gama alta (y buena parte de los modelos más baratos) ya eran 3G y GPS. Pero el primer iPhone nació para el mercado de EEUU, un país donde la telefonía lleva un considerable retraso respecto a Europa y Japón.

Lo que sí era nuevo y rompedor entonces era la enorme pantalla táctil. Es lo que algunos llaman una apuesta disruptiva: su éxito ha obligado a todos los fabricantes de telefonía a incluirlas en sus terminales o a imaginar alternativas. Apple, como ya hizo con la aparición del reproductor de mp3 iPod, se coló con fuerza en un sector que no es el suyo. Al fin y al cabo la empresa de Cuppertino es un fabricante de ordenadores y programas informáticos.

La pantalla táctil de este nuevo iPhone sólo tiene algunas modificaciones frente a la del modelo anterior. Así que, en este apartado, poca novedad hay. La tecnología 3G que trae este iPhone de Telefónica vende una velocidad de conexión a Internet más que decente: hasta 3,6 megabits por segundo, una cifra que algunos no tienen ni con su ADSL de casa. El problema es que ésta es la teoría. El plan que ha presentado la operadora de banda ancha en movilidad está vinculado al consumo de datos; es lo que se llama una tarifa plana restringida: una vez que se supera una cantidad de tráfico determinada, la velocidad de navegación baja, y
baja mucho.

Así, la tarifa plana iPhone de datos, que cuesta 15 euros al mes, tiene una limitación. Al superar los 200 megabytes de tráfico, la velocidad de conexión baja hasta los 128 kilobits por segundo, menos incluso que un antiguo teléfono GPRS. En el caso de la más cara, llamada Tarifa Plana iPhone Plus, por 25 euros al mes, el límite de descarga es de un gigabyte de información. En este punto, la velocidad se reduce a un 3,5% de la inicial.

Salvo un nuevo acelerómetro, como el que ya tienen otros móviles, para jugar al estilo de la Wii, el resto de características ya existían, aunque varias han mejorado. Así, tiene conexión WiFi (es mejor buscar un punto de conexión que usar la red de telefonía móvil), y la irrompible unión con la tienda Apple on-line.