Archivo de Público
Jueves, 10 de Julio de 2008

La huelga de camioneros remató a cemento y coches

El paro hundió un 34% el consumo cementero en junio y un 15% la fabricación de automóviles

S. R. ARENES / G. AYUSO ·10/07/2008 - 21:49h

El efecto del paro de una semana que hicieron los transportistas el mes pasado se va cuantificando. El consumo de cemento se desplomó un 33,6% en junio con respecto al mismo mes del año pasado, según la patronal Oficemen. Mientras, la huelga provocó un descenso del 15% en la fabricación de automóviles en junio, lo que supone unos 28.000 vehículos menos.

Primer retroceso desde 1996

Si las cementeras ya tenían bastante con el parón en construcción, la huelga de camioneros del 9 al 16 de junio les quitó un 2% de las ventas del año, estiman fuentes de Oficemen. Esto sumaría unos 75 millones. La caída contribuyó al batacazo del consumo de cemento en el primer semestre del año: cayó un 16%, hasta 24,2 millones de toneladas. Para finales de año, el descenso en España, primer productor y consumidor de Europa, puede llegar al 18%, apuntó ayer el presidente de Oficemen, Jean Martin Saint-León. Sería el primer retroceso desde 1996.

En las 18 fábricas automovilísticas españolas, el impacto ha sido mayor, ya que han producido un 2% menos de enero a junio que en el mismo periodo de 2007. Pese a que la patronal de fabricantes, Anfac, ve posible recuperar estas unidades perdidas durante la protesta, el problema se encuentra en la crisis de consumo interno y en la ralentización del mercado europeo, al que se destina el 82% de la producción. Por ello, el sector ve ahora difícil cumplir la previsión inicial de crecer un 2%. Con suerte, prevé igualar las 2,9 millones de unidades de 2007. Italia, Reino Unido, Francia y Alemania también han sufrido descensos importantes. "Las variaciones del mercado europeo podrían condicionar esta previsión", explicó el presidente de ANFAC, Francisco Javier García Sanz.

El impulso a las obras no se nota

Teóricamente, un mayor ritmo en concursos de obras por parte de las administraciones públicas compensará parte del parón en la construcción de vivienda. Sin embargo, las cementeras, que viven de la edificación y de la obra pública, no están notando un impulso a los proyectos sino todo lo contrario. Aunque el Estado ha acelerado la concesión de obras, las comunidades autónomas y ayuntamientos lo están frenando por la falta de ingresos. La patronal cementera Oficemen estima que puede haber un 30% menos de obra territorial. A esto se une que hay proyectos ya adjudicados que se retrasan, destacó ayer la patronal en una rueda de prensa.

Otro de los obstáculos en su negocio es el aumento del coste de la electricidad, de hasta el 40% en algunos casos. Las cementeras, junto a otros consumidores industriales, denuncian las tarifas de las eléctricas, piden negociación y apoyo del Gobierno.