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Jueves, 10 de Julio de 2008

Fármacos 2x1 por sus efectos secundarios

Un método permite predecir nuevas indicaciones en medicinas ya aprobadas

AINHOA IRIBERRI ·10/07/2008 - 21:00h

JUPITER - Con la nueva forma de predecir dianas terapéuticas se podría reducir el consumo de medicamentos.

Aunque no es una pregunta tradicionalmente incluida en los barómetros de opinión, la respuesta sería predecible. Pocas personas, aparte de sus autores, responderían con un sí a la cuestión "¿conoce usted los efectos secundarios de los fármacos que consume?". Leer con atención la larga lista de reacciones adversas que se encuentra en el prospecto de cualquier medicamento comercializado parece misión imposible.

Sin embargo, un trabajo publicado en Science desvela que su análisis no sólo sirve para que el consumidor sepa lo que le puede ocurrir tras tomar su medicina, sino que puede proporcionar una información aún más útil: un mecanismo de acción diferente que contribuya a la curación de otra patología.

Los investigadores del Laboratorio Europeo de Biología Molecular de Heidelberg (Alemania) desarrollaron una herramienta bioinformática para comparar los efectos adversos de fármacos con distintas indicaciones terapéuticas.

Hasta 261 fármacos con posibilidades 

Tal y como cuentan en Science, tras aplicar su nuevo método, los investigadores localizaron 261 fármacos susceptibles de tener dianas terapéuticas adicionales a las descritas en su mecanismo de acción. De éstos, seleccionaron 20 para experimentar su hipótesis. En 13, ésta se cumplió, es decir, las moléculas se adhirieron a las dianas terapéuticas previstas a partir de sus efectos secundarios y diferentes a las de su indicación. 

El equipo fue más allá y probó el nuevo efecto de nueve de estos fármacos en líneas celulares. Todos lograron la acción deseada, algo que sorprendió a los autores. Una de ellas, la científica española Mónica Campillos, subrayó: "Hay algunos pares de fármacos que no se esperaría en apariencia que compartieran un mismo mecanismo de acción, ya que están indicados para terapias completamente diferentes". Como ejemplo de parejas inusuales, destacó la formada por un fármaco para la úlcera y otro para el párkinson.

Según Campillo, en términos prácticos este hallazgo puede implicar que "utilices una terapia que ya está en el mercado para otras indicaciones", aunque advierte de que el efecto no siempre es bilateral. Además, subraya que podría reducir los costes de desarrollo clínico: "Fármacos que ya se sabe que son seguros se podría saber que son útiles para otras cosas".