Archivo de Público
Jueves, 10 de Julio de 2008

Unos amigos delataron al presunto asesino de la joven italiana

El el joven uruguayo detenido por la muerte de una turista italiana en Lloret de Mar (Girona) pidió ayuda a unos conocidos que luego le denunciaron

 

·10/07/2008 - 19:31h

EFE - Foto cedida por el canal privado de televisión italiano Sky Tg24, que muestra a la joven italiana Federica Squarise junto a su presunto asesino, el camarero uruguayo Víctor Díaz Silva, en Lloret de Mar, Girona (España).

Unos conocidos de Víctor D.S., el joven uruguayo de 28 años acusado de la muerte de una turista italiana en Lloret de Mar (Girona), le delataron ante la Guardia Urbana de Tarragona después de que este acudiera a su casa y les pidiera ayuda en su huida de la policía.

Fuentes del Ayuntamiento de Tarragona han informado hoy de que una pareja de conocidos del detenido se personó ayer, hacia las 21.30 horas, en las dependencias de la Policía Local alertando de que el presunto autor de la muerte de Federica Squarise había acudido a su domicilio de Tarragona pidiéndoles auxilio, a lo que no se prestaron.

Uno de los denunciantes subió con dos agentes a un vehículo de la Guardia Urbana y se desplazaron a la calle Pere Martell, ya que hacía pocos minutos Víctor D.S. estaba en el interior de un establecimiento de restauración de la zona.

La patrulla, sin embargo, no lo encontró y empezó a buscar por la zona, pasando por el Puerto deportivo, y desde ese punto se desplazó hasta la confluencia de las calles Pere Martell y Eivissa, donde localizó al presunto autor de la muerte de la joven italiana.

Confesión 

El chico, según estas fuentes, no opuso resistencia a la detención y confesó ser el autor de la muerte de la turista italiana, con la que había tomado unas copas en la madrugada del pasado día 1 en una zona de ocio de Lloret en la que trabajaba como camarero.

Después, el detenido fue trasladado al hospital de Sant Pau i Santa Tecla para someterse a un reconocimiento médico y, finalmente, fue llevado a las dependencias de la Policía Nacional, hasta que los Mossos d'Esquadra, que llevan la investigación del crimen, se encargaron de su custodia.

En su huida tras el crimen, Víctor D.S. había intentado alterar el aspecto físico que presentaba en las fotos que los Mossos le tomaron cuando fue interrogado inicialmente, rapándose el pelo para dificultar su identificación.