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Jueves, 10 de Julio de 2008

Reino Unido indemnizará a los iraquíes torturados en Basora

El Gobierno, que califica el acuerdo de 3,5 millones de "amistoso", reconoce "violaciones sustanciales" del derecho a la vida

EFE ·10/07/2008 - 17:56h

El Ministerio de Defensa del Reino Unido ha aceptado indemnizar con 2,83 millones de libras (unos 3,5 millones de euros) a un grupo de iraquíes torturados por militares británicos en Basora, al sur de Irak, en 2003, según los abogados de las víctimas.

La compensación será compartida por la familia de Baha Mousa, un iraquí que murió bajo custodia británica 

La compensación será compartida por la familia de Baha Mousa, un iraquí que murió en septiembre de ese año cuando se encontraba bajo custodia británica, y otros nueve iraquíes que sufrieron "tortura y malos tratos", ha añdido la fuente.

La decisión se anunció tras dos días de negociaciones entre los abogados del grupo de iraquíes y el Ministerio de Defensa, ha explicado la firma Leigh Day & Co en un comunicado, en el que señalan que la compensación es para los hijos de Baha Mousa y para las otras víctimas que sufrieron torturas a manos del Ejército británico.

"Trato horroroso" 

Los letrados precisan que durante las conversaciones un general se disculpó por "el trato horroroso" que sufrieron los iraquíes por parte de militares del Reino Unido. "El atroz comportamiento de soldados británicos nos hace sentir indignados", dijo el general Freddie Viggers, según el comunicado de los abogados.

Sapna Malik, de la firma legal, ha señalado que sus clientes estaban "muy satisfechos" porque este asunto se haya resuelto finalmente. "Nuestros clientes han pasado por un infierno en los últimos años y este acuerdo les permitirá de alguna forma tener algo parecido a una vida decente en el futuro", dijo otro de los socios del despacho de abogados, Martyn Day, citado por la agencia británica de noticias PA.

"Este acuerdo les permitirá de alguna forma tener algo parecido a una vida decente en el futuro"

El Gobierno británico, que ha calificado de "amistoso" el acuerdo alcanzado, dijo que éste iba acompañado de "una disculpa" y "un reconocimiento de responsabilidad" por parte del Ministerio de Defensa, que sigue a la admisión hecha en marzo pasado por el titular de Defensa, Des Browne, de que las autoridades del Reino Unido estaban dispuestas a asumir su responsabilidad.

Entonces, el Ministerio de Defensa dijo que el Gobierno admitía "violaciones sustanciales" de los artículos 2 y 3 de la Convención Europea de Derechos Humanos, que protegen la vida y prohíben la tortura. Mousa, un recepcionista de hotel de 26 años, murió en los meses posteriores a la invasión de Irak cuando estaba bajo custodia británica en Basora, donde se concentraba el grueso de las tropas del Reino Unido.

Siete soldados británicos fueron sometidos a un juicio marcial tras su muerte, pero todos fueron absueltos del delito de maltrato a civiles iraquíes excepto uno, Donald Payne, que se declaró culpable y fue posteriormente condenado a un año de cárcel y expulsado del Ejército de Tierra.