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Miércoles, 9 de Julio de 2008

Una lacra azuzada por la especulación

El precio de los alimentos ha subido un 52%

A.REQUENA/B.RAMÍREZ ·09/07/2008 - 23:00h

La cifra es contundente: 854 millones de personas pasan hambre en el mundo. Es más, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que serán 50 millones de personas más unos 900 millones las que la padezcan al final de este año

Entre 2007 y 2008, el precio de los alimentos subió un 52%. El precio de los fertilizantes imprescindibles para la agricultura, principal sector de producción de los países pobres creció a un ritmo aún superior. Para países como Mozambique, Níger o Guinea, la subida de los alimentos hará caer su Producto Interior Bruto (PIB) más del 5%. Otros, como Haití o Sierra Leona, verán descender su PIB casi un 10%. Pero hay muchos otros que apenas crecerán o cuyo PIB también será negativo.

Las causas

Existen varias causas en el origen de la subida del precio de los alimentos. Un informe de la Fundación Alternativas acusa a la especulación que se produce con los productos alimentarios y a las políticas de choque que han llevado a cabo algunos gobiernos para hacer acopio de cosechas. A raíz de la crisis de las hipotecas subprime, los grandes fondos de inversión han pasado a comprar materias primas, entre ellas cereales, con la expectativa de que se revaloricen y puedan vender alto.Otro dato: las reservas de cereales se encuentran en el nivel más bajo en 30 años.

Pero el informe también señala causas estructurales. El crecimiento acelerado de la población mundial no ha ido acompañado de un crecimiento igual de rápido de la producción alimentaria, es decir, hay más demanda que oferta. Hay que añadir el problema de la distribución de los alimentos: hoy en día se generan un 17% más de calorías por persona que hace 30 años, pero la distribución de los recursos para acceder a estos alimentos es muy desigual.

Mientras, el mundo desperdició comida por valor de 200.000 millones de dólares en 2006 y dedicó más de un billón al gasto militar. Parece complicado conseguir el objetivo número 1 del milenio: erradicar la pobreza extrema y el hambre.