Domingo, 4 de Noviembre de 2007

Gambari inicia su segunda jornada de trabajo en la sede de la cúpula militar

EFE ·04/11/2007 - 09:45h

EFE - Activistas birmanos con camisetas con la imagen de la líder birmana de la oposición Aung San Suu Kyi, levantan el puño mientras gritan consignas delante de la Embajada de Birmania en Bangkok, Tailandia, hoy.

El enviado especial de la ONU para Birmania, Ibrahim Gambari, inició hoy su segunda jornada de trabajo en dicho país asiático, donde realiza una visita de cinco días para crear canales de diálogo entre la Junta Militar y la oposición.

Gambari se encuentra desde el sábado en Naypyidaw, la nueva capital y sede de la cúpula militar que gobierna Birmania (Myanmar), a la que se trasladó en avión tras llegar al aeropuerto de Rangún.

Aunque no han transcendido el contenido y resultado de los primeros contactos mantenidos por Gambari, algunas fuentes señalan que hoy se entrevistó con el ministro de Trabajo, Aung Kyi, designado por la Junta Militar para ejercer de interlocutor con la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

Suu Kyi, líder de la oposición birmana, se encuentra en arresto de domiciliario desde 2003.

Portavoces de la ONU indicaron que el próximo martes Gambari tiene previsto reunirse con Suu Kyi y con representantes de su Liga Nacional para la Democracia, la principal formación opositora.

Sin embargo, aún es una incógnita si el diplomático nigeriano conversará con el líder de la Junta Militar, el general Than Shwe, con quien ya se entrevistó en su primera visita a Birmania, tras las manifestaciones de septiembre duramente reprimidas por las fuerzas del orden.

Asimismo, la visita de Gambari se produce después de que la ONU anunciara que el régimen militar había decidido suspender la representación de Charles Petrie como jefe de la misión del organismo en Birmania.

Petrie, que se enfrenta a una posible expulsión, ha sido acusado por la cúpula militar birmana de inmiscuirse en los asuntos internos del país, después de que el diplomático denunciara el deterioro de la situación humanitaria por medio de un comunicado.

La represión de las manifestaciones pacíficas en Rangún y otras ciudades birmanas han causado la muerte de al menos 10 personas, según la Junta Militar, aunque la oposición en el exilio asegura que los fallecidos superan los dos centenares.