Archivo de Público
Sábado, 3 de Noviembre de 2007

Lux y Morientes relajan a Koeman

Con poco fútbol y ración extra de fortuna el Valencia se impuso anoche al trabajado equipo de Goyo Manzano.

HUGO JIMÉNEZ ·03/11/2007 - 22:52h

Morientes se abraza a Silva después de marcar un gol ante el Mallorca. AFP

Decía el miércoles Oscar Fernández tras la vergonzosa derrota ante el Real Madrid, que le correspondía a él la misión de sacar adelante a la noqueada plantilla valencianista. Al menos hasta la llegada de Koeman. Lo que no dijo el entrenador salido de la cantera ché, es que el arma empleada para la batalla de Son Moix sería la fortuna... y el portero del Mallorca.

La noche comenzó gris para los visitantes. A los tres minutos Alexis quedó fuera de combate, en un salto fortuito con Güiza, obligando al técnico interino a modificar su guión original. Lo que parecía un contratiempo terminó resultando una bendición.

Miguel, que llegó cuando no se le esperaba, hizo de su banda la calle de una pista de atletismo, y su centro en parábola encontró a Morientes. Sin obviar la colaboración de Lux. Al guardameta argentino le cogieron por sorpresa las olimpiadas y no hizo su mejor marca en el salto de altura que le propuso Miguel.

El Valencia esperaba por aquel entonces del partido el final del asedio local, encabezado por un omnipresente Jonás y un intermitente Ibagaza. Sin embargo, el Valencia encontró en el gol un gran botín a su mezquino juego. Tan sólo las combinaciones de Vicente con Silva, y las ganas y el buen hacer del portugués Fernandés, suponían algo de peligro para el pretencioso equipo de Manzano, que se sentía superior. Eso y Morientes.

El nueve, ajeno a la ausencia de ocasiones que demuestra su equipo, rentabiliza sus ocasiones como nadie. Tuvo una, y metió dos goles. El otro hay que apuntárselo a Lux. El Moro ya suma seis goles y, en tiempos donde los grandes matadores nacionales están de baja, dejó su tarjeta de visita a Luis Aragones.