Archivo de Público
Lunes, 7 de Julio de 2008

Pekín no esconde su miedo al Dalai Lama

El diálogo sólo continuará si el líder tibetano no sabotea los Juegos Olímpicos

ANDREA RODÉS ·07/07/2008 - 22:00h

efe - Grafitis encargados por el Gobierno para embellecer Pekín antes de los JJOO.

Desconfianza absoluta. Este continúa siendo el clima de las relaciones entre el Gobierno chino y el Dalai Lama, líder espiritual tibetano en el exilio, a pesar de la nueva tanda de conversaciones celebrada la semana pasada en Pekín entre representantes de ambas partes.

China sólo mantendrá el diálogo con el Dalai Lama en los próximos meses si éste no lleva a cabo ningún intento de sabotear los Juegos Olímpicos de Pekín, según dijo el domingo un portavoz del Gobierno a la agencia oficial Xinhua.

A un mes exacto para el inicio de los JJOO, el Gobierno sigue dando muestras de auténtico pánico a que se produzcan nuevas revueltas violentas, como las que estallaron en Lhasa, la capital de Tíbet, el pasado 12 de marzo, que puedan estropear el acontecimiento deportivo.

Durante los últimos meses, Pekín ha acusado de manera reiterada al Dalai Lama de promover la independencia del Tíbet y de estar detrás de los disturbios en Lhasa.

Gesto diplomático

Poner fin a la discriminación de los tibetanos en Tíbet y negociar una mayor autonomía para la región son supuestamente dos de los objetivos del diálogo entre enviados del Dalai Lama y representantes del Gobierno chino, retomado en abril poco después de las revueltas en Lhasa.

A pesar de la importancia atorgada por la comunidad internacional a este segundo encuentro el presidente francés, Nicolas Sarkozy, acaba de confirmar su asistencia a la ceremonia de inauguración de los JJOO habrá que esperar para ver si estos encuentros van más allá de ser un mero gesto diplomático de Pekín antes del evento deportivo.

En un comunicado publicado de regreso a India, los enviados especiales del Dalai Lama dijeron que ante la ausencia de un compromiso sincero y serio por parte del Gobierno chino, continuar el proceso de diálogo no sirve para nada. Por su parte, Pekín pone como condición para mantener las conversaciones que el Dalai Lama demuestre con actos los compromisos adquiridos en el encuentro, llamados los cuatro no-apoyos: no apoyar complots ni actividades violentas; no apoyar al Congreso de la Juventud Tibetana, una organización tibetana en el exilio acusada de banda terrorista por el Gobierno; no apoyar la independencia del Tíbet; y, sobretodo, no apoyar nuevos disturbios durante los JJOO.

El Dalai Lama se ha desvinculado de todas estas acusaciones y ha repetido en diversas ocasiones que China se merece estos JJOO y que no desea que ningún tipo de violencia los estropeen.