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Lunes, 7 de Julio de 2008

Muchos barcos para poco atún

El Ministerio de Medio Ambiente y las ONG coinciden en que la solución a la sobrepesca pasa por reducir el número de buques en lugar de obsesionarse con las cuotas

VICENTE FERNÁNDEZ DE BOBADILLA ·07/07/2008 - 21:14h

En 2008, la flota de cerco pasó de 92 buques registrados a 134, a pesar de la reducción de la cuota de pesca. SXC

La penúltima batalla en la guerra del atún se cerró el pasado día 23, cuando la Comisión Europea hizo efectivo el cierre anticipado de la temporada de pesca de cerco del atún rojo en aguas del Mediterráneo. Durante los días posteriores, pescadores de toda Europa (sobre todo, franceses) han bloqueado algunos puertos del Mediterráneo en propuesta de una medida que, según el comisario europeo para la Pesca y Asuntos Marítimos, Joe Börg, registra "innumerables fallos para hacer que se cumplan las normas".

En principio, España no se verá muy afectada por la medida, ya que ésta no afecta a los métodos tradicionales de pesca -palangre y almadraba-que recogen más de 45% del atún rojo que se consume en España. En cuanto a los seis buques de cerco que sí operan en el Mediterráneo, se han retirado con el cupo completo, aunque por los pelos.

Cuando la decisión se hizo pública el pasado día 13, estableciendo el 16 -dos semanas antes de lo previsto- como fecha de cierre, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino obtuvo una moratoria de una semana, argumentando que España estaba lejos de cumplir con su cuota. "El día 20 faltaba un 30%", declara el presidente de la Asociación Nacional de Acuicultura de Atún Rojo (ANATUN), David Martínez, "y los días siguientes se cubrieron las cuotas, porque hubo buenas condiciones de pesca".

La orden sí afecta a las empresas de acuicultura, porque éstas compran los ejemplares para sus granjas de atún no sólo a pesqueros españoles, sino también a italianos y franceses. "Hemos realizado una inversión en función de una fecha de veda determinada, y la han cambiado a mitad de la campaña; nos hemos encontrado con unos gastos que no podemos asumir", continúa Martínez, que no duda en acusar a la decisión comunitaria de falta de previsión.

La madre del problema

Para el responsable de Océanos de Greenpeace, Sebastián Losada, no ha habido imprevisión, sino "todo lo contrario: la Unión Europa ha hecho todo lo que podía hacer. Este año la Comisión ha hecho un seguimiento muy exhaustivo de la pesquería y, cuando ha juzgado que la flota ya había alcanzado su cuota, ha actuado de emergencia, conforme a un artículo del reglamento de control". Losada considera que "la madre de todo este problema" está en el incumplimiento de las cuotas de pesca, un punto en el que coinciden todas las fuentes consultadas por Público. Al margen de que el Total Admisible de Capturas (TAC) sea o no el adecuado, muy pocos lo respetan.

Este total lo establece el organismo intergubernamental llamado Comisión Internacional para la Protección del Atún Atlántico (CICAA). Luego, sus miembros -como la Unión Europea- fijan las cuotas para los distintos países. En 2007, el CICAA estableció un programa para proteger la especie que cada año reduce en un 10% el volumen de capturas. Pero esta medida no sirve de nada si no se respeta.

En España, la flota de barcos cerqueros está limitada a seis desde hace años, y el volumen de capturas de atún rojo se publica en la web del Ministerio de Medio Ambiente con periodicidad semanal. Además, "España tiene observadores en todos los barcos, granjas, almadrabas y en un 20% de la flota de cala y cebo vivo del país vasco, y una red de inspectores marítimos en toda la costa; también tenemos distribuidos documentos de capturas y etiquetas a todos los pescadores para que hagan una tasabilidad de todas las capturas", afirma el director general de Recursos Pesqueros y Acuicultura del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Fernando Curzio.

Otros países parecen ser menos cuidadosos. Cuando se examina el número de barcos de que disponen y la cuota que tienen asignada, simplemente no salen las cuentas: "No es creíble que España tenga una cuota de 6.000 toneladas y una flota de seis cerqueros, mientras que Francia tiene 5.000 toneladas y 36 cerqueros, e Italia tiene menos toneladas aún y 76 barcos", declara Losada. "No puedes darle a un cerquero una cuota de 20 toneladas al año, porque no le es rentable", añade. Pescar más de lo autorizado se vuelve, entonces, práctica común.

La solución no sería tanto reducir la cuota sino los barcos. La flota de cerco europea ha pasado de los 92 buques registrados el año pasado a 134. El Ministerio dirigido por Elena Espinosa ha pedido a la Comisión Europea una propuesta de limitación de flota. Sería la mejor manera de evitar excesos, pues, como declara Losada, "hay capacidad para pescar 60.000 toneladas de atún, y más, y si se permite que toda esa capacidad salga a faenar, no importa la cuota".

 

"Se necesita un cierre total de la pesquería"

La organización de conservación marina Oceana denunció a finales de junio que la flota comunitaria continúa pescando a pesar del cierre anticipado de la pesquería de atún rojo impuesto por la Comisión Europea. Su director científico, Ricardo Aguilar, a bordo del catamarán Oceana Ranger en el Mar Cantábrico, pide el cierre total de la pesquería para evitar el colapso de la especie.

¿Hay que reducir las cuotas o las flotas?

En realidad, estamos más cerca de cerrar totalmente la pesquería, como se ha hecho con otras especies, porque se han violado todos los acuerdos. Se hizo con la anchoa del Cantábrico, con el bacalao de Terranova y con el arenque en Noruega e Islandia. ¿Por qué no hacerlo con el atún rojo?

Este año se ha dado una paradoja: bajó la cuota, pero salieron más barcos a faenar.

Sí, porque los precios en el mercado asiático han hecho que se revitalicen pesquerías que estaban en extinción. El mercado no regula los excesos: cuanto más escasa es una especie más se exacerba su persecución.

¿Qué le parece la actitud del Gobierno español?

Por desgracia, el Ministerio de Elena Espinosa pelea por el último pez. Sin embargo, hay que decir que, aunque tiene implicación, la situación escapa a las competencias del Gobierno. Lo que ocurre es que empresas como el grupo murciano Ricardo Fuentes e Hijos, que concentra la mayor parte del mercado mundial del atún rojo, utilizan banderas extracomunitarias, e incluso banderas de conveniencia, para escapar al control europeo.

¿Las flotas comunitarias siguen capturando atunes a pesar de la prohibición?

Sí, los barcos italianos y griegos, por ejemplo, colaboran con barcos tunecinos o turcos para evitar los controles. Todos trabajan para las mismas empresas.

¿Qué medidas proponen para el año que viene?

Nos hubiera gustado que se hubiesen tomado medidas hace años. No se han establecido cuotas adecuadas, ni se han protegido las zonas de puesta –como Baleares– y se ha permitido la captura ilegal. Ahora se impone el cierre total de la pesquería.