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Domingo, 6 de Julio de 2008

La Sra. Rushmore se cuelga el oro de Pekín

La campaña de la agencia española para el COI se difundirá en más de 200 países

ISABEL REPISO ·06/07/2008 - 19:28h

 

Se abre el telón. Aparecen el Gandalf de Tolkien, la escenografía digital de ‘300’ y nueve deportistas de élite. ¿Cómo se llama el anuncio? Lo mejor de nosotros, firmado por la agencia Sra. Rushmore para el Comité Olímpico Internacional (COI), que se difundirá en más de 200 países. El spot mama de las últimas producciones cinematográficas de género fantástico para promocionar mundialmente las Olimpiadas de Pekín.

De hecho, presenta a los protagonistas como si de X-men se tratase. Yelena Isinbayeva es exhortada como “la mujer que salta más alto”, la gimnasta Vanessa Ferrari como “la mujer voladora” y la nadadora Laure Manaudou, “la mujer acuática”.

El objetivo del anuncio, transmitir los valores del olimpismo, choca con un contexto aparentemente hostil de fondos oscuros y colores fríos. Los deportistas, vestidos como gladiadores, se presentan como una tribu de la excelencia preparada para dar lo mejor de sí.

La primera toma muestra a un hombre de barba cana que se dirige a los deportistas con un estimulante “ha llegado el momento”. La herencia de la Antigüedad griega –traducida en una abundancia de columnas dóricas– se actualiza con un parque de molinos eólicos.

Mensajes colaterales

Este segundo spot de Sra. Rushmore para el COI se llama Héroes y además de promover el movimiento olímpico se propone “contribuir a la construcción de un mundo de paz y mejor, educando a los jóvenes a través del deporte”, transmitió la agencia. El target al que se dirige la nueva campaña son los jóvenes, unos destinatarios “de gran importancia, tanto por la influencia positiva que ejerce el deporte a esa edad como por lo que representa dicho colectivo para la pervivencia y trasmisión del espíritu olímpico”.

Sra. Rushmore explica que el eslogan Lo mejor de nosotros (en versión inglesa, The best of us) implica al destinatario y remite a “los valores del olimpismo, que nos mueven a ser mejores como personas y como colectivo”. Así, una voz en off se pregunta que con tales ejemplos quién no se esforzará un poco más. “Nada es inalcanzable. Id y asombradnos”. 

Las caras de la excelencia

Una legión de hombres y mujeres representan a lo más heroico de la humanidad. Desde la nadadora francesa Laure Manaudou al tenista suizo Roger Federer, pasando por el baloncestista Yao Ming (China), la gimnasta Vanessa Ferrari (Italia) y los atletas Liu Xiang (China), Yelena Isinbayeva (Rusia), Carolina Klüft (Suecia), y los etíopes Kenenisa Bekele y Heile Gebrselassie.

La heterogeneidad de disciplinas y nacionalidades incide en la universalización de la deportividad por encima de sexos y razas. Los deportistas participantes no cobraron por colaborar y el quipo de rodaje tuvo que ajustarse a los calendarios de cada uno de ellos.