Archivo de Público
Sábado, 5 de Julio de 2008

El reto de lograr competencia en telefonía

El negocio de líneas fijas ha sufrido ya una reducción drástica de compañías

ANA TUDELA ·05/07/2008 - 19:54h

España cerró el año 2007 con 48,4 millones de líneas de telefonía móvil y ocho millones de hogares con una oferta de Internet de banda ancha. Se crece con fuerza, pero se sigue por debajo de las cifras medias de la Unión Europea. Las compañías facturan más que nunca y las telecomunicaciones crecen en el gasto mensual del ciudadano. La tentación de criticar a las empresas es grande. Pero cuando se baja al detalle, empiezan a aflorar realidades que también deben tenerse en cuenta, tal y como se desprende del informe anual que esta semana presentó la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT).

España sigue siendo un país con, al menos, dos velocidades en lo que telecomunicaciones se refiere. Hay cuatro provincias (Barcelona, Madrid, Baleares y Las Palmas) que superan la penetración media de la banda ancha en Europa (20%). Sus cifras pierden brillo ante las menos de 11 conexiones por cada cien habitantes de Orense, Zamora, Lugo, Cuenca y Badajoz.

Cada vez se habla más por el móvil, tanto que el descenso del ingreso medio por minuto (40,8% desde 2001) no puede evitar el incremento del gasto (el número de minutos por línea al año en el mismo periodo creció el 109,4%).

Internet mantiene precios, pero incrementa la velocidad. Si en 2006 sólo el 26,9% de las líneas superaba los tres megas contratados (otro cantar son las velocidades reales), en 2007 superaban el 69,1%.

El oro es tiempo

La competencia hace que bajen precios y mejore el servicio. Pero la capacidad de resistir de los nuevos jugadores entrantes frente al pulmón financiero de los establecidos es muchas veces limitada y no desaparecer o resistir sin ser absorbido es la historia de unos pocos.

En el caso del móvil, hasta finales de 2006, operaban en España tres compañías: Movistar, Vodafone y Orange (antes Amena). Basaban su estrategia para competir especialmente en la subvención de terminales y un conjunto de ofertas complicadas de comparar. Aunque ahora Competencia investiga si pactaron precios en el ajuste de tarifas que hicieron para adaptarse a la ley que prohibió el redondeo.

Llegan los nuevos. Por un lado, un cuarto operador con parte de red propia y parte alquilada, Yoigo; por otro, los operadores virtuales, que alquilan la red o compran minutos a los tradicionales y diseñan una oferta para el consumidor final. Traen un esquema infinitamente más sencillo, que no distingue de tramos horarios y que ha forzado a la misma Movistar a reducir a una tercera parte el número de planes de tarifas, y a todas a regalar minutos o reducir precios hasta poder igualar su coste medio por minuto. Inauguran en telefonía móvil el coste cero en llamadas entre clientes de una misma compañía, aunque (prueba clara de la escasa capacidad de maniobra financiera) la oferta ilimitada tuvo que ser rápidamente limitada a un número de horas por no ser económicamente sostenible.

En un año, han sido capaces de arrebatar casi un 2% de cuota de clientes a los tres operadores de siempre. ¿Es eso rentable? Yoigo tiene el 0,9% de las líneas, pero su cuota de mercado por ingresos se queda en el 0,2%.

Los nuevos entrantes han sido capaces de convencer a un buen número de clientes de que se lleven su número de toda la vida mediante lo que se conoce como portabilidad. Pero captar clientes es una cosa y retenerlos, otra muy distinta. Yoigo ha mostrado una capacidad muy superior incluso a la de los operadores históricos para captar números de los demás. Y, encima, su tasa de rotación (bajas contabilizadas en un año en función de los clientes totales) se quedó en el 10%, frente al 25% de media del conjunto de operadores. La rotación de los virtuales se dispara hasta el 40,5% .

En el mundo de los accesos a Internet de banda ancha, que utilizan las redes de telefonía fija, el fenómeno de la competencia ya ha sufrido la contracción del acordeón después de la expansión inicial. Es Telefónica quien gana cuota de mercado año a año, gozando ya del 65% (más de diez puntos por encima de la media de los antiguos monopolios comunitarios).

Si en 2006 el 90% del mercado español de Internet estaba en manos de seis operadores, al cierre de 2007 ese porcentaje se lo repartían entre cuatro. Orange compró Ya.com y Vodafone se hizo con Tele2. Ono ha lanzado servicio móvil y Jazztel, también. En las grandes ligas, sólo permanecerán quienes tengan ambos servicios, dicen. O quienes ya se hayan hecho fuertes en un mercado regional, como han demostrado Euskaltel en el País Vasco y R en Galicia, competidores temidos en sus mercados incluso por Telefónica.