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Sábado, 3 de Noviembre de 2007

Nueva edición del maratón de Nueva York, el más famoso y lucrativo del mundo

EFE ·03/11/2007 - 16:05h

EFE - En esta edición participarán 38.300 de las 100.000 personas que lo solicitaron, de las que el 80% son de fuera de Nueva York y el 50% no es estadounidense. Aquí miles de corredores cruzan el puente Verrazano Narrows.

Unos 38.300 corredores y 2,5 millones de espectadores se darán cita mañana en las calles de Nueva York para participar o animar en la 38 edición del más famoso y lucrativo maratón del mundo, capaz de generar cada año más de 200 millones de dólares para la ciudad de los rascacielos.

Unas 112.000 botellas de agua, 30.000 'bagels', 20.000 barritas energéticas y 42.000 'gatorades' serán repartidos entre todos los corredores, de 107 nacionalidades diferentes, que la noche anterior deberán acordarse de retrasar el reloj una hora, para adaptarse al nuevo horario de invierno en EEUU y llegar puntuales a la gran cita.

La cantidad de gente que quiere participar cada año en esta mítica carrera excede hasta tal punto la oferta de plazas que los responsables organizan cada año un sorteo de dorsales en el que las posibilidades de ganar son inferiores al 40 por ciento y que ya exige el abono de diez dólares sin derecho a reembolso.

Quienes tengan la suerte de ganar ese sorteo (o de haber vencido en otro maratón oficial), podrán participar en la dolorosa prueba de más de 42 kilómetros, previo pago de una cuota de inscripción que asciende hasta los 175 dólares para los no residentes en EE.UU.

En esta edición participarán 38.300 de las 100.000 personas que lo solicitaron, de las que el 80 por ciento son de fuera de Nueva York y el 50 por ciento no es estadounidense, lo que demuestra, según Mary Winttenberg, presidenta de la asociación organizadora, que "el maratón es tan diverso como la propia ciudad".

El recorrido pasa por los cinco condados neoyorquinos: sale de Staten Island, atraviesa el puente Verrazano para llegar a Brooklyn, de allí sube hasta Queens, cruza el Queensboro para entrar en la isla de Manhattan, va por el Bronx y termina en el gigantesco Central Park.

Según las autoridades neoyorquinas, la carrera, que, como todos los años se celebraba el primero domingo de noviembre, generará más de 220 millones de dólares para la ciudad (un 7 por ciento más que el año pasado), lo que la mantiene como el acontecimiento deportivo de un sólo día más lucrativo de la Gran Manzana.

Concretamente, los participantes y espectadores se gastarán 71 millones de dólares en hoteles, 45 en comida y bebida, 42 en productos promocionales, 16 en alternativas de ocio, 14 en transportes y 11 en material deportivo.

Además, la carrera será vista en televisión por 315 millones de personas en todo el mundo, al tiempo que "genera una energía y animación únicas en la ciudad que no se puede medir en dólares", según el Comisario de Deportes de Nueva York, Kenneth Podziba.

Queda ya muy lejos la primera edición, en que sólo 55 de los 127 participantes alcanzaron la meta, después de dar varias vueltas al Central Park y haber pagado un dólar para inscribirse.

Los organizadores han estudiado el perfil de los corredores acutales y han descubierto que ganan una media de 130.000 dólares al año y está dispuesto a gastar mucho más que un turista normal durante su visita.

La mitad de los corredores no viven en Nueva York y, ya que vienen, se quedan una media de seis días para disfrutar de la ciudad, donde se organizan otros acontecimientos paralelos y donde el Empire State, uno de sus principales iconos, les recibirá iluminado de naranja, blanco y azul, los colores corporativos de la carrera.

Este año, por primera vez estará prohibido oficialmente el uso de iPods y otro tipo de reproductores de música, tal y como establece una nueva normativa estatal, aunque sus organizadores ya han anunciado que no van a llenar el recorrido de policías para tratar de hacer cumplir la norma.

En cualquier caso, los miles de voluntarios aconsejarán a los participantes que disfruten del sonido ambiente de un acontecimiento único, en el que incluso hay una categoría reservada par corredores en sillas de ruedas y 'handcycles'.

Entre los participantes de este año destacará la presencia de Lance Armstrong, toda una leyenda del ciclismo (siete veces campeón del Tour de Francia, después de superar un cáncer) que se ha propuesto mejorar su marca del año pasado, cuando debutó y logró acabar en 02:59:37, a menos de una hora del ganador.

Según se dice también acudirá la actriz Katie Holmes, esposa de de Tom Cruise, entre otros famosos, aunque los grandes protagonistas serán los profesionales, los únicos con opciones reales de ganar los hasta 600.000 dólares que se ofrecen de premio.