Archivo de Público
Viernes, 4 de Julio de 2008

Sarkozy recibe a Betancourt con honores de Estado para acallar la polémica sobre su impotencia en Colombia

El presidente se desplazó con su esposa, Carla Bruni, al aeropuerto y esperó la salida de Betancourt en la pista, gesto muy excepcional en Francia

ANDRÉS PÉREZ ·04/07/2008 - 19:26h

Nicolas Sakozy recibió este viernes a la franco-colombiana Ingrid Betancourt en París con honores de jefe de Estado totalmente inusuales en esta República. Se desplazó con Carla Bruni al pie del avión en el que llegaba la ex rehén acompañada por su familia, y desplegó la alfombra roja para una primera ceremonia en la base de Villacoublay, antes de una segunda recepción en el Elíseo. Todo un programa apretado para intentar acallar las primeras y airadas críticas a su gestión ineficaz en la selva colombiana.

Minutos después de ser liberada en Colombia, la ex rehén había expresado su "ansia por regresar pronto a su Douce France, la Dulce Francia que cantara Charles Trenet bajo la Ocupación y Rachid Taha bajo las primeras medidas antiinmigrantes.

La Dulce Francia había enviado a Bogotá a buscarla un avión presidencial, cargado con su familia, su ex esposo, y el canciller Bernard Kouchner. El mismo avión que se posó en la base de Villacoublay ante Sarkozy y cientos de cámaras. "Le debo todo a Francia", espetó Betancourt nada más desembarcar. Y girándose hacia el muy cercano Sarkozy, añadió: "Miro a este hombre extraordinario, que ha luchado tanto por mi, y a través de él veo a toda Francia". Por si no estuviera suficientemente, claro, sobrecargó: "Es un momento muy, muy emotivo para mi, respirar el aire de Francia, estar con usted..."

Betancourt, que en Colombia había elogiado menos efusivamente a Sarkozy y, además, lo había puesto a la misma altura que su "amigo" Dominique de Villepin, demostraba así que no pretende ganarse enemigos en el equipo presidencial que se ha reunido tantas y tantas veces con su familia.

Apoyó su nueva posición con un argumento: "Francia fue mi sostén, no sólo desde el punto de vista moral, sino también por su peso, por el hecho que ha rechazado toda operación militar e impedido que el Gobierno colombiano lanzara operaciones militares". Y llegó a decir que "la estrategia" para su liberación "fue diseñada en común por Colombia y  Francia".

¿Tuvo realmente algo que ver?

La declaración viene a punto de huevo para un Sarkozy que ha sido dejado en evidencia por Álvaro Uribe después de haber intentando múltiples misiones de mediación infructuosas.

No sólo el presidente colombiano preparó la Operación Jaque con consultores israelíes y luz verde norteamericana, apoyada incluso en persona por el candidato republicano John McCain, sin decir ni una palabra a Sarko.

El asunto va más lejos: según indiscreciones del corresponsal diplomático de Le Figaro, Uribe utilizó a un emisario del Elíseo para hacer creer a las FARC, tres días antes del jaque, que las negociaciones iban a continuar. Una utilización que recuerda el anterior ridículo de Sarko: su solemne llamamiento del 1 de abril a Manuel Marulanda, quien había muerto varios días antes.

Ségolène Royal se burló de Sarkozy afirmando que "no ha pintado nada" en el rescate. Inmediatamente, salió al paso, a darle una lección, el primer ministro François Fillon, quien afirmó: "Esta es como una niñita en el patio de un colegio". ¿Peleándose con su primito Sarko?