Archivo de Público
Viernes, 4 de Julio de 2008

"Estamos logrando que libros viejos vuelvan a ser útiles"

El ‘gigante’ de Internet ha digitalizado un millón de libros y ha puesto en marcha un servicio para buscar entre todos ellos

VICENTE FERNÁNDEZ DE BOBADILLA ·04/07/2008 - 19:15h

Ben Bunnell, fotografiado esta semana en El Escorial. V. F. DE B.

Ben Bunnell tiene prisa; en cuanto termine la entrevista con Público saldrá a visitar el Monasterio de El Escorial. ¿Biblioteca incluida? Por supuesto. “Aunque de momento, trabajamos con bibliotecas de otra clase”. El director de la División de Colaboración con Bibliotecas de la nueva función Book Search del buscador más utilizado del mundo parece no saciarse nunca de libros. Y eso que ya llevan digitalizados más de un millón, en un proceso de difusión cultural que va camino de convertir a Google en la versión virtual de la Biblioteca de Babel borgiana; el mayor almacén de libros que hay en el planeta.

“Podríamos decirlo así”, explica, “pero supongo que depende de la idea que tengamos de una biblioteca. Yo creo que una biblioteca es mucho más que sólo una colección de libros, hay muchos aspectos sociales. También es un sitio donde la gente se reúne para contrastar ideas, investigar, ese tipo de cosas. Creo que Book Search refleja este aspecto. A menudo la gente descubre un libro en Google y va a la biblioteca para hacerse con él. Hay una simbiosis entre nuestro servicio y las bibliotecas físicas”.

En su exposición en los Cursos de verano de la Universidad Complutense, Bunnell ha hablado largo y tendido de este nuevo servicio de Google, un buscador destinado específicamente a libros, que pueden ser localizados no sólo con el título o el nombre del autor, sino con una sola palabra situada en cualquier página. El servicio se divide en dos áreas: los libros con derechos de autor -que pueden ser hojeados, pero no descargados - y los libres de derechos, que pueden descargarse íntegros en PDF, imprimirse, o guardarse en la página Mi Biblioteca, donde el usuario puede organizar su propia colección. Los libros con copyright incluyen además una lista de bibliotecas y librerías donde conseguirlos.

¿Cómo eligen los libros que van a escanear? ¿Los buscan ustedes, o se los ofrecen?

Es una mezcla. Al principio, cuando teníamos sólo unas pocas bibliotecas, escaneábamos de todo, porque entonces el índice de duplicidad era muy bajo. Pero cada vez que añades una biblioteca nueva, las posibilidades de escanear dos veces el mismo libro crecen y crecen. Así que, desde hace poco tiempo, cuando tenemos un nuevo socio hacemos un análisis de su colección; así nos aseguramos de que no vamos a digitalizar cosas que ya hemos digitalizado en otra parte.

¿Qué tipo de precauciones toman a la hora de escanear un libro antiguo?

Hay libros muy, muy antiguos y muy delicados; ésos no los tocamos. Normalmente las bibliotecas tienen instalaciones de digitalización, y se concentran en los libros más raros y más frágiles, que son una minoría. Nosotros preferimos ocuparnos de la inmensa mayoría de libros que están en buenas condiciones, y que podemos escanear a buen ritmo. Trabajamos juntos. Las bibliotecas comparten sus archivos con nosotros, igual que nosotros compartimos con ellos los archivos que digitalizamos. Es un esfuerzo comunitario, un esfuerzo de cooperación.

Supongo que muchos volúmenes, si no viejos sí con bastantes décadas encima están conociendo una segunda vida...

Sí, y ha dado lugar a muchas anécdotas. Hace un tiempo se puso en contacto con nosotros un grupo de misioneros que trabajan en unos pueblos de África y ayudan con los trabajos de granja e infraestructuras. Son aldeas muy pequeñas, sin agua corriente ni electricidad. Y en Google Books encontraron una serie de libros, de más de cien años y, por tanto, de dominio público, que hablaban de técnicas de cultivo en tiempos en que no había electricidad ni agua corriente. Esas técnicas eran perfectamente apropiadas para esas comunidades. Los misioneros consiguieron los PDF y los imprimieron, o los bajaron de la Red, y los están compartiendo con estas comunidades. De este modo, un libro que ha estado en una estantería sin usarse durante más de cien años, de repente se vuelve muy útil otra vez. Y eso es algo muy excitante.

¿Cuántos libros digitalizarán?

Creo que el número de libros publicados en la historia está entre algún punto entre 60 y 120 millones. No sé el número exacto, pero, desde luego, tenemos mucho trabajo que hacer.